En el marco del 50° aniversario de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, la histórica Ediciones de la Flor atraviesa su despedida definitiva, marcando el cierre de una de las editoriales independientes más emblemáticas del país.
En el stand 1509 del Pabellón Amarillo, ya se liquidan títulos de su catálogo, en lo que representa el tramo final de un sello fundado en 1966 por Daniel Divinsky y Ana María Kuki Miller, junto a Jorge Álvarez y Oscar Finkelberg.
Tras el retiro de Divinsky en 2015, Miller quedó al frente de la editorial, que hoy dejará de existir como proyecto activo tras casi seis décadas.
El golpe de la salida de Quino
El punto de inflexión llegó cuando los herederos de Quino decidieron trasladar su obra —incluida Mafalda— a Sudamericana, del grupo Penguin Random House. “Fue un golpe al corazón; De la Flor era Quino y Quino era De la Flor”, expresó Miller.
La pérdida de ese catálogo clave, sumada a la caída del consumo, el aumento de costos y los cambios en la industria editorial, terminó de sellar el destino del sello. “La editorial no se vende… simplemente la cierro porque considero un ciclo cumplido”, afirmó la editora, quien continuará hasta fin de año con un equipo reducido. “No tengo sucesor; mi hijo es músico y yo no podría empezar con una editorial de cero a mis 82 años”, agregó.
De la Flor publicó en español obras fundamentales como El nombre de la rosa de Umberto Eco, además de textos de Roberto Fontanarrosa, Griselda Gambaro, Rodolfo Walsh y John Berger. Hoy, muchos de esos títulos forman parte de los catálogos de grandes grupos editoriales.
En su despedida, visible en el stand, la editorial repasa su historia: “En 1975 participamos de la primera Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y, aun estando presos o en el exilio sus editores, estuvimos en todas las que hubo desde entonces…”
Última oportunidad para lectores
La editora llevó literalmente todo el stock al stand, donde se consiguen libros a precios accesibles, desde títulos como:
- La Mary, de Emilio Perina
- El analista de Bagé, de Luis Fernando Veríssimo
- El palacio de la noche, de Pablo de Santis
- Obras de Daniel Guebel
El cierre también incluye participación en actividades culturales como la maratón de lectura de textos prohibidos durante la dictadura, donde se leerán fragmentos de obras censuradas como Ganarse la muerte, de Gambaro.
En ese contexto, la periodista Alejandra Rodríguez Ballester destacó: “Hoy, más que nunca, tenemos que defender la cultura que supimos reconstruir y su diversidad, valorar la libertad creativa y expresiva frente al autoritarismo…”
La despedida del sello resume su recorrido y su legado: “Editar libros en Argentina siempre fue una carrera con vallas… hoy la tecnología y la economía exigen nuevos desafíos”. “Es nuestra última feria y nuestro último año de actividad… nuestro legado vive en nuevas editoriales y en la memoria de los lectores” agregaron.
Con su cierre, no solo se apaga una editorial, sino una parte fundamental de la historia cultural argentina, cuya influencia seguirá presente en generaciones de lectores y editores.


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