Este 28 de mayo se celebra el Día Mundial de la Hamburguesa, una fecha que homenajea a uno de los platos más populares de la gastronomía global. La jornada conmemora a Louis Lassen, un inmigrante alemán que en 1900 sirvió en Connecticut, Estados Unidos, lo que se considera la primera hamburguesa moderna registrada.
La hamburguesa en suelo argentino
En la Argentina, su consolidación arrancó en la década del 60, impulsada por empresarios locales que buscaban replicar el modelo estadounidense. Una de las figuras clave fue Tito Lowenstein, quien tras un viaje a Estados Unidos decidió importar el concepto y fundó Paty, una de las marcas más emblemáticas del mercado local.
En paralelo, 1961 marcó un hito con la apertura de The Embers en Acassuso, fundado por Carlos Pausi: el primer local de estilo diner estadounidense en el país, con hamburguesas, pollo frito y aros de cebolla en su menú.
De Pumper Nic a la revolución gourmet
El consumo masivo tuvo un punto de inflexión en 1974 con el nacimiento de Pumper Nic, también creada por Lowenstein, que marcó a generaciones enteras. La escena cambió radicalmente en los 80 con la llegada de las grandes cadenas internacionales: McDonald’s en 1986 y Burger King en 1989.
El modelo industrial reinó por décadas hasta que, a partir de 2010, el auge de las hamburgueserías artesanales transformó la escena local. La tendencia gourmet popularizó técnicas como el estilo «smash» —cocinar la carne aplastada sobre plancha caliente con cebolla—, panes de alta calidad y toppings como quesos, panceta y hongos, consolidando una verdadera cultura hamburguesera argentina.


Seguinos