La visita del Papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre, quedó envuelta en un escenario de incertidumbre tras la operación a la que fue sometido para extirparle un tumor maligno en el pulmón derecho. Desde el Vaticano pidieron cautela y señalaron que la decisión final dependerá de la evolución del Pontífice y de las indicaciones de los médicos.
El secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Pietro Parolin, se refirió a la posibilidad de que el viaje se concrete y reconoció que todavía existe preocupación por la salud del Papa. “Dependerá de cómo van las cosas”, afirmó durante un evento realizado en la embajada de Irak ante el Vaticano.
Parolin también advirtió que aún es demasiado pronto para anticipar cómo continuará la agenda del Pontífice. “Sigo preocupado, pero confío en los médicos”, sostuvo, y remarcó que, si fuera necesario, León XIV podría reorganizar sus compromisos al frente de la Iglesia católica.
“El Papa aún no se ha pronunciado sobre este tema y debemos esperar, primero que todo, que vuelva del hospital y después, en base a lo que digan los médicos, si podrá afrontar un viaje tan largo y comprometido como el que se prevé en América Latina”, aseguró.
El último parte médico difundido por el Vaticano presentó señales alentadoras sobre la recuperación del Papa. Según el informe, León XIV pasó una buena noche, se levantó y desayunó, mientras continúa su recuperación en el Policlínico Gemelli de Roma.


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