La habilitación de las aplicaciones de viajes en Rosario sigue sin destrabarse en el Concejo Municipal. El proyecto impulsado por el intendente Pablo Javkin para regular servicios como Uber y DiDi no consiguió el respaldo necesario en la reunión de comisión conjunta de este jueves, y desde el oficialismo apuntaron contra La Libertad Avanza. En diálogo con Escenario Mercenario, por Radiofónica, el concejal libertario Juan Pedro Aleart rechazó esa acusación y explicó las diferencias de fondo que separan a su bloque de la propuesta del Ejecutivo.
Aleart recordó que su espacio fue uno de los que impulsó la discusión. “Nosotros presentamos nuestro proyecto en el mes de febrero de este año, fue uno de los primeros proyectos que presentamos”, señaló, y consideró que la insistencia en redes y el contacto con conductores y usuarios terminaron obligando al intendente a abrir el debate.
“Eso no implica que aprobemos cualquier cosa, y de la forma que plantea y quiere el intendente, que de golpe, después de haber estado diez años persiguiendo a los conductores y usuarios, tratándolos como delincuentes, llevándoles el auto al corralón y cobrándoles multas que hoy son de 2 millones y medio de pesos”, aseguró Aleart.
Tarifa mínima, tasa y servicio público
El eje de la discusión planteada por el espacio libertario es cuánto debe intervenir el Estado en el funcionamiento de las plataformas. “Nosotros queremos habilitar las aplicaciones, pero sin la intervención del Estado, como propone el intendente”, resumió Aleart. Por eso, el bloque rechaza que la ordenanza fije una tarifa mínima y pretende que el precio de los viajes se siga definiendo como hoy, por oferta y demanda. “Como está funcionando hoy, está bien. No tiene por qué meterse el Estado a generar problemas en un sistema de libre oferta y demanda que funciona, y que funciona en el mundo”, sostuvo.
El concejal también advirtió que el proyecto abre la puerta a la creación de una nueva tasa municipal, en reemplazo de lo que hoy el municipio recauda por multas a los choferes. “Quieren dejar de recaudar por multas para pasar a otro esquema de recaudación, que es a través de una tasa”, afirmó. “Todo esto, tanto la tarifa mínima como la creación de una tasa, va a hacer que se encarezca el valor del servicio, perjudicando a usuarios y también a conductores”, añadió
Para Aleart, detrás de estas medidas hay una diferencia conceptual. “El intendente entiende el sistema de las aplicaciones como un servicio público, y nosotros lo entendemos como un acuerdo entre privados”, planteó. Según su mirada, esa definición le permite al Estado un nivel de intervención muy grande, como exigir a los conductores trabajar las 24 horas, los 365 días del año, o pedir datos que, a su entender, “hasta infringen la Ley de Datos Personales”. “Hay cuestiones que son hasta incumplibles”, agregó.
Consultado sobre si las aplicaciones deberían tener algún tipo de control, el edil respondió que sí, aunque con otro enfoque. “Nosotros, más que regulación, hablamos de habilitación en condiciones como se le pediría a cualquier empresa”, explicó, y mencionó que su proyecto exige, por ejemplo, contar con seguro. Además, puso como ejemplo lo que ocurre en otros países, donde las propias plataformas ofrecen distintas opciones, incluido el taxi: “Muchas veces los taxis terminan siendo más económicos que las propias aplicaciones que funcionan en oferta y demanda, y la gente en ese momento elige el taxi. Pero hay libertad de elección por parte del usuario”.
El reclamo por las motos
Otro de los puntos que separan a ambas propuestas es la inclusión de los viajes en moto, que el proyecto del Ejecutivo deja afuera. “Nosotros incluimos a las motos porque es una realidad insoslayable. Hoy miles de rosarinos no solo tienen una fuente de ingreso mediante el uso de las aplicaciones en motos, sino que también se movilizan, principalmente en los barrios, con viajes muy cortos y muy económicos. Le sirve al conductor, le sirve al usuario, y este proyecto del intendente lo deja afuera”, sostuvo Aleart.
“Esto no es el principado de Javkin”
Más allá del contenido, el concejal cuestionó las formas con las que el oficialismo llevó el tema a la comisión conjunta. “Nos quedamos hasta el final, pero dejamos en claro que no es la forma. Es hasta de sentido común que dos horas antes de la sesión ordinaria no se puede tratar un tema así, y además sin aceptar ninguna modificación”, relató. Según explicó, el único cambio que se puso sobre la mesa fue uno pedido por el peronismo: “De todas las diferencias que planteamos, no hubo una sola propuesta de modificación por parte del oficialismo”.
Aleart recordó que el oficialismo tuvo mayoría en el Concejo hasta diciembre del año pasado y que podría haber aprobado una regulación sin oposición. “No nos lleven de prepo, no nos lleven con prepotencia. Este no es el principado de Javkin. Hay un órgano legislativo elegido por la gente y ya no tienen mayoría”, disparó.
De cara a lo que viene, el concejal pidió bajar la velocidad del tratamiento. “Lo que pedimos es que el debate continúe por los carriles legislativos normales, que son las comisiones que corresponden. Ni en 15 días ni dos horas antes de la sesión”, concluyó. “Sin humildad por parte del oficialismo, va a ser muy difícil seguir avanzando”.


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