Los trabajadores de la emblemática firma láctea Verónica iniciaron un acampe frente a la planta de la localidad de Lehmann en señal de protesta por la parálisis total de la actividad y la falta de pago de haberes. Ante la ausencia de soluciones concretas por parte de la empresa, los operarios adelantaron que trasladarán su reclamo a la Ruta Nacional 34.
«La planta está totalmente parada. Desde mediados de enero que no entra ni un litro de leche; no hay materia prima y no producimos», explicó Ángel Villarroel, uno de los 120 empleados afectados en esta sucursal.
A pesar de la inactividad, los operarios continúan cumpliendo sus horarios de turno para custodiar la maquinaria de una planta que cuenta con tecnología de punta. Hasta hace poco, el establecimiento procesaba 500.000 litros diarios de leche para la fabricación de leche en polvo y quesos (Tybo y Pategrás).
La situación económica de los empleados es crítica. Según detallaron, la familia Espiñeira —propietaria de la firma fundada en 1923— adeuda salarios desde noviembre o diciembre, según el legajo, además del aguinaldo y los sueldos de enero y febrero. «Estamos en una situación muy delicada y angustiante», confesó Villarroel, quien lleva 35 años en la fábrica.
El conflicto en Lehmann es apenas la punta del iceberg de una crisis que afecta a las tres plantas de la empresa santafesina, incluyendo las de Clason/Totoras y Suardi, poniendo en jaque unos 700 empleos directos.
Además del drama laboral, el parate de Verónica genera un efecto dominó en la cadena productiva:
Deuda con tamberos: Se estima que la firma adeuda cerca de 60 millones de dólares a los productores primarios.
Economías regionales: La parálisis afecta a transportistas, proveedores y al comercio de los pueblos que dependen de la actividad de la láctea.
Tras una reunión sin avances significativos el pasado miércoles entre el sindicato Atilra y representantes de la empresa, las partes acordaron retomar el diálogo el próximo lunes. Mientras tanto, los trabajadores exigen una definición urgente: que la patronal reactive la producción o que se concrete la venta a un nuevo grupo inversor que garantice la continuidad laboral.
Por su parte, la diputada nacional Caren Tepp presentó un proyecto en el Congreso para expresar la preocupación institucional por la situación, subrayando que se trata de una actividad estratégica para Santa Fe que afecta a «familias y pueblos enteros».


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