La Justicia rosarina dio a conocer este lunes la sentencia por el crimen de Ivana Garcilazo, la hincha de Rosario Central que murió en septiembre de 2023 tras recibir un piedrazo luego del clásico. Damián Reifenstuel y Ariel Cabrera fueron condenados a 20 años de prisión, mientras que Juan José Masson recibió 18 años. Además, los tres quedaron alcanzados por una serie de inhabilitaciones, entre ellas la prohibición perpetua de ingresar a eventos deportivos.
Las penas quedaron por debajo de lo solicitado durante el juicio. La Fiscalía había pedido 30 años de prisión efectiva para cada uno de los acusados, y la Querella, que representa a la familia de la víctima, elevó ese pedido a 33 años. La decisión estuvo a cargo del tribunal integrado por los jueces Natalia Benvenuto, Jorge Rodríguez y Nicolás Vico Gimena.
Qué dijeron las fiscales tras conocerse la sentencia
Las fiscales Laura Riccardo y Carla Ranciari, de la Unidad Fiscal Especializada en Violencias Altamente Lesivas, hablaron con la prensa a la salida de la sala de audiencias. Allí se mostraron satisfechas con el fallo: “La fiscalía está conforme porque el tribunal ha entendido que los hechos ocurrieron tal cual como la fiscalía lo ha postulado, y considerando la prueba que habíamos traído a este juicio”.
Consultadas sobre una posible apelación, evitaron adelantar una postura. “No podemos apresurarnos a responder esa pregunta. Vamos a esperar los fundamentos completos, más allá de que se hizo un adelanto en el veredicto. Entendemos que hay que dar lectura completa del fallo para entender el motivo por el cual se impuso cada una de esas penas”, explicaron. También recordaron que hay que “tener en cuenta que la pena solicitada por la fiscalía y la querella ya era distinta” y que, por los hechos atribuidos, una condena de 20 y 18 años “es una pena que recepta toda la postura de la fiscalía”.
El peso de los perfiles de los condenados
Según las fiscales, al momento de fijar las penas el tribunal “tuvo en cuenta las características personales de cada uno de los acusados”. En ese punto, remarcaron que Cabrera era docente, incluso de niños, y que Reifenstuel también ejercía la docencia: “Se supone que son personas que son referentes en lo que tiene que ver con espectáculos deportivos, en el caso de Cabrera, y que son los encargados de educar a personas”.
Esa diferencia entre los acusados, señalaron, estuvo presente durante todo el proceso. “Siempre se marcó esta diferencia en cuanto a Cabrera y Reifenstuel. Incluso, con ellos se pidió una inhabilitación perpetua en lo que tiene que ver con la asistencia a espectáculos deportivos y también para ser parte de clubes”, detallaron.
Para cerrar, Riccardo y Ranciari destacaron el alcance del fallo más allá de las penas individuales. “Entendemos que es una condena muy importante. Son hechos que hasta el momento no habían tenido algún tipo de antecedente, al menos en esta ciudad”, sostuvieron, y agregaron que haber determinado la responsabilidad de los tres de la misma manera por la conducta que desarrollaron “es un gran precedente”.


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