La protesta comenzó desde temprano en Virreyes y avanzó hasta la autopista Panamericana, a la altura de avenida Uruguay, en San Fernando. Pese al fuerte operativo con móviles de Gendarmería, Policía Federal y policía montada, los manifestantes lograron interrumpir dos de los tres carriles, dejando solo uno habilitado mano hacia la Ciudad de Buenos Aires.
La medida se da en la antesala del debate de la Reforma Laboral que este viernes tratará el Senado. “Es un día particular. Se va a tratar la reforma antiobrera que vamos a sufrir miles de argentinos”, expresó un trabajador de Fate.
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Los empleados adelantaron que más tarde se movilizarán hacia el Congreso y que por la noche realizarán una cena con familiares de despedidos en la puerta de la fábrica. De la protesta también participan docentes de Ademys y partidos de izquierda como Izquierda Socialista, Partido Obrero, Partido de los Trabajadores Socialistas, Movimiento Socialista de los Trabajadores y Nuevo MAS.
“Seguimos esperando respuestas por parte de la empresa. Acá no tenemos noticias de nadie”, reclamó otra manifestante sobre el cierre de la firma. Mientras que otro trabajador sostuvo: “La estatización de la empresa puede ser una salida para todo esto”.
La movilización forma parte de una jornada de protestas en el área metropolitana, con concentraciones también en el Congreso y el Obelisco, mientras el oficialismo busca aprobar la ley de manera definitiva. La medida contrasta con la decisión de la Confederación General del Trabajo, que resolvió no convocar a un nuevo paro general y apostar a una estrategia judicial en caso de que la norma sea sancionada, exponiendo diferencias dentro del sindicalismo en la previa de la votación.


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