Cada uno de los 418 ladrillos llevaba la misma marca: un cebú y las letras «ST». Siete meses después del hallazgo de 456 kilos de cocaína en una camioneta abandonada cerca de Elisa, a unos 300 kilómetros de Rosario, la Justicia Federal de Rafaela imputó a cuatro hombres más por el traslado. Ya son siete los acusados, y el mismo sello volvió a aparecer en otro cargamento en agosto.
Presos hasta marzo
Tras la audiencia de este viernes, el juez federal de Garantías Santiago Saux dictó la prisión preventiva de W.F.L., W.D.F., R.G. y J.P.E. hasta el 8 de marzo de 2027. La medida fue solicitada por los fiscales Federico Grimm, de la Sede Fiscal Descentralizada de Rafaela, y Martín Uriona, de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR).
Para la fiscalía, los cuatro integraron el eslabón logístico de la maniobra, junto a otros tres imputados en audiencias anteriores. La organización habría usado al menos tres camionetas y repartido tareas entre sus miembros.
Qué hizo cada uno, según la acusación
- W.F.L. y W.D.F. habrían coordinado la logística del traslado. Dos de los celulares hallados en la camioneta estaban a su nombre, y su análisis permitió reconstruir los movimientos de la banda.
- R.G. habría recibido y ocultado la camioneta, y hasta intentó encubrirlo con los papeles de una compraventa simulada.
- J.P.E. habría intervenido en la compra de la Amarok negra usada en el primer tramo del recorrido.
El mismo sello, otra vez
El dato más inquietante lo aporta J.P.E. En agosto ya había sido detenido en Chaco, en otra causa, con 22 kilos de cocaína que llevaban el mismo cebú que el cargamento de Elisa. Para los investigadores, es una señal de que la organización seguiría operando.
Una persecución y una camioneta con el motor encendido
Todo empezó el 27 de febrero, cuando una Amarok negra escapó de un control policial en la ciudad de Santa Fe. Según los fiscales, la droga fue pasada después a otra camioneta.
Al día siguiente, en la madrugada, el conductor de una Amarok gris vio un control de Gendarmería en la ruta provincial 4, cerca de Elisa, giró en contramano y huyó. Tras unos 30 kilómetros de persecución, la camioneta apareció abandonada a la vera de la ruta, con el motor encendido y sin nadie adentro. En la caja había 14 bolsas de arpillera con la cocaína, además de tres celulares y una antena de Starlink.
La investigación sigue abierta para determinar de dónde venía la droga, adónde iba y si la banda responde a una organización más grande.



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