La caída del 72% en las infracciones graves de tránsito registrada en Rosario en los últimos tres años no responde a un solo factor. Es el resultado de una estrategia que combina tecnología de control, sanciones más duras para los reincidentes y un cambio de enfoque municipal que prioriza la prevención por sobre la multa.
De 92 muertes en 2013 a 24 en 2025
El punto de partida ayuda a dimensionar el cambio: en 2013, Rosario registró 92 fallecidos en siniestros viales, y en 2025 la cifra bajó a 24. Según las autoridades municipales y provinciales, esa reducción sostenida se apoya en tres pilares: los agentes de control en la vía pública, el sistema de videocontrol y el operativo de alcohol cero, vigente desde 2021.
Las cámaras, el primer filtro
El Sistema de Video Control es una de las herramientas de mayor impacto. En el primer semestre de 2026 registró 536 infracciones por exceso grave de velocidad, muy por debajo de los picos de años anteriores.
A eso se suman 5 tótems de lectura de velocidad y patentes ubicados en accesos clave de la ciudad. Además de controlar, cumplen una función de concientización en tiempo real: le muestran al conductor su velocidad en el momento, antes de que se transforme en una sanción.
Un sistema pensado para los reincidentes
Puesto en marcha en abril de 2025 por la Municipalidad y la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV), el Sistema de Alerta Temprana de Infracciones de Tránsito cambió el criterio de sanción: ya no apunta solo a la falta individual, sino al patrón de conducta.
Las faltas que integran el sistema son cruzar en rojo, exceder la velocidad en más de un 50%, correr picadas, conducir alcoholizado y evadir controles. No hace falta reincidir en una sola de ellas: el sistema suma cualquier combinación de estas infracciones. Cuando un conductor acumula cinco o más faltas graves en un lapso de dos meses, se activa la suspensión inmediata de la licencia, según el Decreto N.° 652/2025.
Desde su implementación, el sistema juzgó a 67 titulares de autos y motos: 47 fueron inhabilitados por seis meses y 20 recibieron sanciones económicas. El 83% de los vehículos involucrados fueron motos, un dato que muestra dónde se concentra el mayor riesgo.
Del castigo a la prevención
En abril de 2026, la Municipalidad reorganizó su estructura de control. Gustavo Adda, que estuvo al frente de la Dirección de Tránsito durante una década, pasó a encabezar la nueva Dirección de Educación, Prevención y Seguridad Vial.
El cambio no fue solo de nombre. El nuevo esquema busca articular los controles con campañas de concientización y educación vial en las escuelas. También incorpora sanciones no pecuniarias, habilitadas por el Código de Convivencia vigente desde 2022: en lugar de una multa, el infractor puede resarcir el daño con tareas comunitarias proporcionales.
Adda sostuvo que el buen rosarino cumple la norma no por temor a la sanción, sino porque entiende que es parte de la convivencia. Remarcó que el objetivo es lograr cambios sostenidos en la conducta y no solo aplicar castigos puntuales.
Lo que todavía no baja
No todos los indicadores mejoraron por igual. Las infracciones consideradas leves, como exceder hasta un 25% la velocidad permitida, son las que menos bajaron en términos interanuales, pese a ser la categoría más numerosa. Para las autoridades, ese es el próximo desafío: que la concientización llegue también a las conductas que hoy se naturalizan.
Fuentes: Municipalidad de Rosario (Dirección de Educación, Prevención y Seguridad Vial), Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) del Ministerio de Seguridad y Justicia de Santa Fe y Tribunal de Faltas de Rosario.



Seguinos