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Alerta máxima en Argentina: Refuerzan fronteras y objetivos sensibles tras el ataque de EE. UU. e Israel a Irán


En respuesta a la escalada bélica en Medio Oriente, la administración de Javier Milei dispuso este sábado un refuerzo drástico de la seguridad en todo el territorio nacional. La medida se tomó tras la ofensiva aérea conjunta sobre Teherán y la inmediata represalia iraní con drones y misiles, un escenario que puso en guardia a las fuerzas de seguridad locales debido al fuerte alineamiento geopolítico de la Casa Rosada con Washington y Tel Aviv.

A través de un comunicado de la Oficina del Presidente (OPRA), se informó que el nivel de alerta subió a «Alto», lo que implica un despliegue preventivo en puntos estratégicos:

  • Infraestructura crítica: Refuerzo en plantas energéticas, de agua y comunicaciones.

  • Comunidad Judía: Vigilancia especial en instituciones, escuelas y centros comunitarios.

  • Representaciones Diplomáticas: Incremento de la custodia en embajadas y consulados extranjeros.

  • Controles Fronterizos: Se activó un protocolo de alerta que endurece los controles de ingreso y egreso, aumentando la trazabilidad en zonas consideradas sensibles.

La SIDE trabaja en coordinación con agencias internacionales para monitorear en tiempo real posibles amenazas que puedan derivar del conflicto externo.

El Ministerio de Relaciones Exteriores, encabezado por Pablo Quirno, emitió un mensaje de apoyo explícito a las acciones de EE. UU. e Israel. Según el comunicado oficial, la Argentina valora estas operaciones como necesarias para «neutralizar la amenaza» que el régimen iraní representa para la estabilidad global.

El Gobierno vinculó directamente esta postura con la memoria histórica del país:

«La República Argentina fue víctima de las operaciones de la Fuerza Quds en la década de 1990, a través de los atentados contra la Embajada de Israel (1992) y la AMIA (1994)».

Cabe recordar que, hace apenas un mes, el Ejecutivo declaró a la Fuerza Quds como organización terrorista, profundizando una distancia diplomática total con el régimen del Ayatolá Alí Jamenei.

La Cancillería también tomó medidas preventivas para los ciudadanos en la zona de conflicto:

  • Irán: El personal de la Embajada argentina fue trasladado a Azerbaiyán, desde donde se canalizan actualmente las tareas consulares.

  • Israel y Arabia Saudita: Las embajadas locales recomendaron a los residentes argentinos extremar precauciones, conocer la ubicación de los refugios más cercanos y seguir las instrucciones de defensa civil ante posibles nuevos ataques.

En el plano económico, el equipo de Javier Milei observa con atención el impacto que este conflicto pueda tener en el precio internacional del petróleo, lo que podría presionar sobre la inflación y los costos logísticos en el mercado interno.

QUINI