Un relevamiento del Departamento de Economía de la Federación Gremial del Comercio e Industria (Fecoi) encendió las alarmas sobre la situación del microcentro rosarino. Según el informe correspondiente al primer trimestre de 2026, existen 323 locales vacíos sobre un total de 4.028 inmuebles relevados, lo que representa una tasa de desocupación del 8%.
En declaraciones al programa Escenario Mercenario, el presidente del Centro Comercial de calle San Luis e integrante del Observatorio Económico, Miguel Ángel Rucco, brindó detalles sobre este retroceso, que devuelve a la ciudad a niveles de vacancia de hace cuatro años.
Rucco explicó que, si bien el precio de los alquileres no ha escalado por encima de la inflación, el principal problema radica en la fuerte caída de las ventas.
«Todos hemos achicado rentabilidad para sostener ofertas y absorber aumentos. Hemos tenido incrementos en fletes, logística y artículos vinculados al contexto internacional», señaló el dirigente en Escenario Mercenario, remarcando que la preocupación crece ante las inminentes renovaciones de contratos que muchos comerciantes no podrán afrontar.
El estudio de Fecoi revela una marcada desigualdad geográfica en el centro de la ciudad:
Puntos críticos: Las calles Santa Fe y Mendoza presentan índices de desocupación superiores a la media. También se observa un impacto profundo en Sarmiento, Presidente Roca, Maipú y Laprida.
Zonas de resistencia: Las peatonales Córdoba y San Martín, junto a las calles San Luis y Rioja, mantienen niveles de ocupación más altos gracias al flujo constante de peatones.
Las galerías, el sector más golpeado: El informe destaca que el menor flujo de público ha vaciado estos espacios más rápido que a los locales con frente a la calle.
Ante el panorama actual, el informe detectó un fenómeno de migración comercial. Muchos dueños de negocios están abandonando el «centro histórico» para trasladarse a superficies más pequeñas o zonas con mejor infraestructura, como el Paseo del Siglo y las transversales de Oroño, España, Paraguay y Corrientes.
Según concluye el relevamiento, el deterioro de las instalaciones en ciertas áreas y el déficit de estacionamiento son barreras clave que hoy limitan la llegada de nuevos inversores al corazón de Rosario.


Seguinos