El Observatorio Argentino de Drogas (OAD) de Sedronar publicó un estudio sobre las apuestas en adolescentes que confirma lo que ya se intuía en los pasillos de las escuelas: el juego online ganó terreno entre los más jóvenes, y lo hizo antes de lo que permite la ley.
Por primera vez, el organismo incorporó una pregunta directa a los estudiantes: ¿apostás? Se trata de una indagación exploratoria —no mide juego problemático ni ludopatía—, pero alcanza para dimensionar un fenómeno que hasta ahora se conocía sobre todo por lo mediático. El relevamiento alcanzó a chicos y chicas de primero, segundo y tercer año del secundario en 23 provincias —participaron todas menos Formosa— y representa a más de 2,1 millones de estudiantes de todo el país.
De acuerdo con el estudio, el 26,2% de los estudiantes secundarios jugó con dinero al menos una vez en el último año. La modalidad online (20,5%) es casi el doble de frecuente que la presencial (12%), y un 6,3% combinó ambas durante el año. La brecha de género es una de las señales más claras: el 35,3% de los varones apostó dinero, frente al 17,7% de las mujeres, una diferencia que se mantiene estable en todas las modalidades.
La ley es clara en todo el territorio argentino: ningún menor de 18 años puede participar en juegos de apuestas. Sin embargo, la práctica la contradice de entrada. La edad promedio de inicio en el juego online es de 14,1 años, mientras que en la modalidad presencial el debut se adelanta a los 13,5, y la edad más frecuente de arranque —en ambos circuitos— es a los 13 años.
Entre quienes apuestan online, el casino —ruleta, tragamonedas— es el más elegido, con 63,3%, seguido por las apuestas deportivas (36,8%) y las cartas (26,6%); en la modalidad presencial el orden se invierte y predominan las cartas. La mayoría apuesta de forma experimental u ocasional, pero un dato enciende una alerta: el 6% jugó a diario de manera online durante el último año, y el 9,5% lo hizo algunas veces por semana.
Entre los chicos y chicas que apostaron dinero, el estudio registra mayores niveles de consumo de alcohol, tabaco, vapeadores y marihuana, además de una proporción levemente superior de atención por salud mental por angustia o depresión (23,5% frente a 20,5%). También hay menos redes de contención: uno de cada cuatro adolescentes que apostó dice no recurrir a nadie ante un problema importante (25,4% frente a 21,5%), mientras que quienes no apuestan acuden con más frecuencia a su familia.
En la Argentina, la regulación de las apuestas online depende de cada provincia —20 de las 24 jurisdicciones tienen alguna normativa propia— y a nivel nacional solo existen medidas puntuales, como un impuesto a las apuestas digitales y el dominio .bet.ar, sin una ley integral que regule la publicidad ni el acceso de menores. El debate ya llegó al Congreso, con un proyecto de Diputados frenado en el Senado desde 2024 y una iniciativa alternativa que el propio Gobierno envió este año, aunque todavía sin tratamiento.
Si vos o alguien que conocés atraviesa una situación de juego compulsivo, la Línea 141 de Sedronar ofrece escucha, orientación y derivación a tratamiento, de forma gratuita, confidencial y las 24 horas.


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