La Selección Argentina de waterpolo afronta la recta decisiva de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 con un objetivo claro: pelear por una medalla. Tras cerrar la fase de grupos en el segundo puesto, el equipo se prepara para enfrentar a Colombia en las semifinales, según confirmó el propio plantel en una conferencia de prensa brindada este jueves.
El encuentro con los medios se realizó en el Invencible Centro Acuático Provincial, escenario que también ocupó buena parte de la charla: los jugadores destacaron las condiciones de la nueva pileta y el impacto que puede tener en las próximas generaciones.
Colombia, el próximo desafío
Argentina masculino debutó con una derrota ante Brasil, pero luego encadenó resultados positivos y llegó al último partido de la zona con la clasificación asegurada.
De cara al cruce, Tomás Galimberti explicó que ambos equipos ya se conocen y que el antecedente en este mismo torneo les da una referencia clara de lo que pueden encontrar. «Ya jugamos el segundo partido contra Colombia. Nos hemos cruzado en varios torneos. Es un equipo bastante físico, de jugar aguerridamente», analizó.
El jugador recordó que aquel encuentro tuvo «dos cuartos muy intensos» (el waterpolo se juega en cuatro períodos) y consideró que una de las claves será sostener la intensidad durante todo el partido: «Ellos no aguantan el ritmo y esperemos que sea así, que lo podamos llevar de esa manera para que no sea un partido que se nos vaya de las manos».

Una medalla en Santa Fe y la mirada en el Panamericano
Más allá del próximo rival, el plantel tiene definido qué busca en estos Juegos. Ramiro Veich explicó que el equipo llegó con la intención de subir al podio, sin conformarse con cualquier posición: «Nosotros como expectativa y como objetivo también nos ponemos en este tipo de torneo hacer alguna medalla. Obviamente que intentando que sea la dorada».
La atención del seleccionado también está puesta en los próximos compromisos internacionales. Para Veich, acortar distancias con Brasil es uno de los desafíos rumbo al Panamericano: «Mientras más nos podamos acercar a Brasil hoy en día, de acá al Panamericano, nos facilitaría mucho más el camino en un hipotético cruce contra ellos».
Nahuel Leona coincidió en que los Suramericanos funcionan como una instancia de preparación para objetivos mayores. «Esto al final no deja de ser un ensayo desde mi punto de vista», definió, y remarcó que la gran meta es conseguir la clasificación a los Juegos Olímpicos a través del Panamericano. «Lo que se viene es eso, seguir entrenando fuerte como venimos haciendo, seguir reforzándonos tanto física como mentalmente para que cuando llegue el momento podamos dar el máximo e intentar conseguir ese objetivo», sostuvo.
Una pileta que ya es parte del legado
Uno de los aspectos que más resaltaron los jugadores fue el Invencible Centro Acuático Provincial, la nueva sede que recibe las competencias de natación y waterpolo durante los Juegos y que, según remarcaron, tendrá un valor que irá mucho más allá de esta cita.
Tomás Tilatti puso el foco en la infraestructura y en lo que significa para la ciudad: «La pileta nueva para Rosario es un logro. No teníamos una pileta de este nivel y la verdad que suma para los Juegos y de acá en adelante para las generaciones que vienen, que puedan entrenar a un nivel de pileta así».
En la misma línea, Esteban Corsi vinculó el nuevo escenario con la posibilidad de que más chicos se acerquen a la disciplina: «El legado que nos van a dejar estas piletas nuevas va a ser inmenso y más gente se va a sumar a todos los deportes acuáticos».
El otro punto que sorprendió al plantel fue la respuesta del público. Tilatti señaló que el waterpolo no suele convocar tribunas multitudinarias y que en estos Juegos la situación fue distinta: «Es un deporte que normalmente no tiene tanto público y se ve en las tribunas que está lleno, la gente haciendo fila un montón de tiempo. La verdad que estamos muy contentos con eso y usándolo a nuestro favor también».
Para Nicolás Fernández, la localía le suma un condimento especial a un torneo que ya de por sí representa un desafío internacional: «La verdad que se está sintiendo algo muy diferente a todos los torneos que hemos jugado. El hecho de jugar en casa es un ingrediente importantísimo para todos nosotros».






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