El foco declarado el jueves entre las localidades de Los Gallardos, Bédar y el entorno de Lubrín, en la provincia de Almería, dejó hasta el momento al menos doce personas fallecidas y obligó a las autoridades españolas a elevar el Plan Infoca —el operativo regional contra incendios— a fase de emergencia, con situación operativa 2. Hubo evacuaciones masivas, cortes de ruta y se sumó al operativo la Unidad Militar de Emergencias (UME) ante el rápido avance de las llamas.
El número de víctimas fatales podría seguir en aumento: hay 23 personas que continúan desaparecidas.
Los equipos de emergencia lograron localizar los cuerpos de las doce víctimas en lo que el sistema de emergencias 112 ya definió como «el incendio de mayores consecuencias hasta la fecha» en la región de Andalucía. Se trata, de hecho, de uno de los siniestros más graves de las últimas décadas en la zona por la cantidad de muertos que provocó.
El parte médico
Además de los fallecidos, el balance sanitario incluye a dos personas hospitalizadas y a otras cuatro que fueron atendidas en el lugar. Una mujer con quemaduras fue trasladada al Hospital Universitario Torrecárdenas, mientras que otra persona debió ser internada por inhalación de humo. Entre los heridos también hay un hombre con quemaduras en Bédar y otra persona que sufrió la rotura de un tobillo mientras intentaba evacuar la zona.
Cómo empezó y por qué se propagó tan rápido
El fuego se inició por la tarde en el paraje conocido como Almocáizar, dentro del municipio de Los Gallardos, y se propagó con una velocidad inusual por una zona forestal ubicada muy cerca de viviendas. Esa rapidez en la propagación complicó las tareas de extinción y forzó un despliegue de emergencia de gran escala.
Antonio Sanz, consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, fue quien decidió elevar el Plan Infoca a fase de emergencia —situación operativa 2— por la magnitud y el potencial destructivo del fuego, lo que también habilitó la intervención de la UME.
Sanz calificó lo ocurrido como una «tragedia sin precedentes» y lamentó no haber podido evitar la muerte de los doce vecinos: «No hay palabras para tanto dolor. Es una noticia terrible y hoy el corazón de todos los andaluces está de luto», expresó. Frente a las dificultades para evacuar la zona, el funcionario pidió máxima prudencia a los vecinos e insistió en que se eviten las áreas afectadas y no se tomen «caminos que no están coordinados» sin el guiado explícito de las autoridades.
El operativo de extinción
En las tareas de extinción trabajan cerca de 150 personas, entre ellas 16 grupos de bomberos forestales, técnicos de operaciones y extinción, cuatro autobombas y unidades médicas y de mando. Durante la tarde llegaron a intervenir 16 medios aéreos: seis aviones de carga en tierra, siete helicópteros, un avión de coordinación y un anfibio pesado enviado por el Ministerio.
Evacuaciones y alojamiento de los vecinos
Las evacuaciones alcanzaron a varios núcleos poblacionales del Levante almeriense. Por el momento continúan desalojados los vecinos de Almocáizar, Fuente del Albarico, Los Pinos, La Serena y las viviendas del Pinar de Bédar.
Según medios locales, 54 personas están alojadas en el Centro de Artes Escénicas, donde son asistidas por equipos de emergencia y voluntarios de Cruz Roja. A eso se suma que entre 80 y 100 vecinos fueron reubicados en Lubrín —en el teatro municipal y en el polígono industrial—, donde reciben asistencia de la corporación local, del servicio de emergencias 112 y de otros vecinos que se acercaron a colaborar con comida, agua y la apertura de comercios fuera de su horario habitual.
Uno de los momentos más críticos de la noche se vivió en la carretera principal de Bédar: el fuego cruzó la calzada y convirtió la vía en una trampa, lo que impidió usar los colectivos previstos para trasladar a los evacuados y obligó a desviar a gran parte de ellos hacia Lubrín.
Cortes de ruta
La emergencia mantiene cortada la ruta N-340A en las inmediaciones del incendio, una medida que busca garantizar la seguridad de los equipos de extinción y de emergencia en una zona donde la circulación está muy condicionada.
La autovía A-7, que había sido cortada entre los kilómetros 709 y 714 en sentido creciente, ya fue reabierta durante la madrugada.
Más de 150 llamados de emergencia
El servicio de Emergencias 112 Andalucía gestionó más de 150 llamados desde que se inició el incendio. Los primeros avisos ubicaban las llamas en el kilómetro 511 de la N-340A, y varias personas que llamaron señalaron que un cable se había caído poco antes de que comenzara un fuego que avanzó con rapidez hacia la masa forestal cercana a la ruta.
La causa del incendio todavía no fue determinada oficialmente y deberá esclarecerla la investigación en curso. El centro coordinador ya activó al Centro Operativo Provincial del Infoca, a los bomberos, la Guardia Civil, la Unidad de Policía Nacional adscripta a la comunidad autónoma, el Grupo de Emergencias de Andalucía y a la empresa proveedora de energía eléctrica.
Habilitaron una línea de contención psicológica
En la madrugada de este viernes, Emergencias 112 Andalucía habilitó una línea telefónica de asistencia para los familiares de las personas afectadas por el incendio. El servicio funciona en el número 677 904 624 y está a cargo del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED).
El fuego volvió a acercarse al pueblo
Un cambio en la dirección del viento hizo que el incendio de Los Gallardos volviera a avanzar hacia el núcleo poblacional, en particular hacia la zona del barranco de Alfaix, donde se dispuso la evacuación de 250 vecinos.
Así lo confirmó ante la prensa el intendente de Los Gallardos, Francisco Miguel Reyes Martín, quien señaló que también están atentos a la situación de un hotel de capitales británicos que en temporada alta suele alojar entre 400 y 500 turistas. El funcionario advirtió que el panorama se está complicando por el cambio de viento y por la compleja topografía de la zona.


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