Los rosarinos que esperaban novedades sobre las aplicaciones de transporte tendrán que aguardar al menos una semana más. El Concejo Municipal no tratará este jueves el proyecto para regularizar y legalizar Uber, DiDi y otras plataformas de movilidad, luego de que la reunión conjunta de las comisiones de Gobierno y Servicios Públicos terminara sin acuerdo tras más de una hora de debate.
La discusión se había iniciado la semana pasada, en una jornada marcada por las protestas de taxistas, remiseros y cadetes frente al Palacio Vasallo. Ahora, las comisiones volverán a reunirse el lunes y el martes con la intención de destrabar el intercambio entre los bloques y conseguir un dictamen, es decir, el despacho de comisión que el proyecto necesita para llegar al recinto y ser votado. La meta es tenerlo listo antes de la sesión del próximo jueves.
Schmuck apuntó contra La Libertad Avanza
La postergación desató un fuerte cruce político. La presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, responsabilizó al bloque de La Libertad Avanza, que conduce Juan Pedro Aleart, por la falta de quórum y de consenso. Según explicó, durante una hora le pidieron a ese espacio que detallara qué cambios proponía a la normativa, pero los ediles no respondieron: “Hoy no vamos a contar con la legalización de Uber y DiDi”, lamentó.
La titular del cuerpo también cuestionó la preparación del bloque libertario frente a la iniciativa impulsada por el intendente Pablo Javkin. A su entender, sus integrantes no habían leído el proyecto, una crítica que, aseguró, también les hicieron concejales de otras fuerzas. Además, describió la propuesta alternativa presentada por La Libertad Avanza como un texto de una sola carilla y con escaso sustento.
Qué cuestionan los libertarios
Del otro lado, La Libertad Avanza ratificó su rechazo al proyecto oficial y explicó sus motivos. El primer punto de conflicto es que la ordenanza habilitaría al Municipio a crear una nueva tasa, es decir, un cobro específico a la actividad. Según el bloque, hoy la Municipalidad recauda alrededor de 4.500 millones de pesos por año en multas a conductores de aplicaciones, y la nueva tasa buscaría reemplazar esa recaudación en lugar de facilitar el trabajo y beneficiar a los usuarios. “No se trata de simplificar, sino de encontrar otra forma de recaudar”, sostuvieron.
El segundo eje de la discusión es la tarifa mínima, un precio piso que los viajes no podrían perforar. Para los libertarios, esa medida implica que el Estado intervenga en un sistema que hoy se rige por la oferta y la demanda, con un resultado directo en el bolsillo: “Esto va a encarecer los viajes y perjudicar a usuarios y conductores”, advirtieron. En la misma línea, el concejal Enriquez defendió que los rosarinos puedan elegir cómo moverse y que los choferes trabajen libremente, “sin que el Estado distorsione el sistema con nuevas tasas, burocracia y controles innecesarios”.
El bloque también objeta que el proyecto exija la licencia profesional D1, que en Rosario solo puede tramitarse desde los 21 años, lo que dejaría afuera a los jóvenes de entre 18 y 20. A eso se suma el rechazo a la exclusión de Uber Moto y de otras modalidades de traslado en motocicleta, que impediría trabajar en regla a quienes hoy obtienen ingresos de esa manera. “No hay modernización si se deja gente sin trabajo. Queremos habilitar las aplicaciones y permitir que jóvenes y conductores de motos puedan trabajar legalmente, sin que el Municipio los persiga”, plantearon.
La propuesta alternativa
Como contrapartida, La Libertad Avanza recordó que en febrero de este año presentó su propio proyecto de ordenanza. La iniciativa propone habilitar las aplicaciones, incorporar los viajes en moto, permitir la libertad tarifaria, simplificar los trámites y garantizar condiciones de seguridad, sin crear tasas específicas para la actividad. “Nosotros no nos quedamos en la crítica. Presentamos una propuesta concreta. Si nos tocara gobernar Rosario, haríamos exactamente lo que estamos planteando hoy: una normativa moderna, sencilla, que facilite el trabajo, promueva la competencia y permita que cada vecino elija libremente cómo trasladarse”, afirmó Aleart.
El concejal Franco Volpe apuntó, además, contra la ordenanza de 2023, con la que el Municipio intentó encuadrar el tema bajo reglas pensadas para taxis y remises. Para los libertarios, esa normativa fracasó porque las aplicaciones no son un servicio público, sino una actividad basada en acuerdos entre privados. “No se trata de modificar una ordenanza que fracasó para volver a intentar lo mismo, sino de entender la realidad y darle una solución de fondo: habilitar, no regular de más”, sostuvo.
Por último, el bloque anticipó que, en estas condiciones, no acompañará el proyecto del intendente, y también cuestionó las formas del proceso. “De golpe están desesperados por aprobar un proyecto en 15 días, sin modificaciones y con prepotencia. Si no hay humildad de parte del Ejecutivo, es muy difícil. Lamentablemente”, cerraron.


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