Candela Arizaga volvió a presentarse ante la Justicia este jueves, dos días después del confuso episodio que terminó con la imputación —y posterior liberación— de Facundo Moyano. La joven se acercó a ampliar su testimonio en la causa, que pasó a manos de la fiscal Florencia Nocerez, quien está a cargo en forma subrogante de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N.º 3, especializada en casos de violencia de género.
Arizaga arribó a la Unidad Fiscal Norte, en avenida Ricardo Balbín 3556, cerca de las 14 horas, junto a uno de sus abogados. El pase del expediente a esta fiscalía se concretó el miércoles, de la mano del auxiliar fiscal Julián Pistone, quien había estado a cargo de la investigación desde sus primeros momentos y fue quien ordenó la detención de Moyano tras el operativo en Belgrano.
En esta nueva instancia, se esperaba que la joven sumara precisiones a su versión original y diera más detalles sobre lo vivido junto al exdiputado en las horas previas a que la encontraran corriendo por las calles del barrio.
«Tuve un brote»: la explicación de Arizaga a la salida de la fiscalía
Al retirarse de la sede judicial, Arizaga tuvo un breve intercambio con la prensa y dio su versión de lo sucedido. «Tuve un brote, lamentablemente. Lo voy a trabajar de ahora en más para estar bien», expresó.
La joven volvió a desvincular a Moyano de cualquier hecho de violencia y atribuyó el episodio a una crisis personal: «Es un tema psicológico que voy a tratar de ahora en más». En esa línea, remarcó que «el problema nunca fue con él» y negó haber sentido temor del exdiputado: «No hubo violencia. Si no, yo sería la primera en decirlo por todos lados, obviamente».
Consultada por las imágenes que la muestran corriendo por las calles de Belgrano, aclaró que no se trató de una huida de Moyano: «Si ven las cámaras, yo huía de todo el mundo. Si hay un policía corriéndome, yo lo mismo me asusto».
Ante la consulta de los periodistas sobre un presunto consumo de drogas, Arizaga evitó responder: «No voy a hablar de consumo», repitió en varias oportunidades. Por último, confirmó que continúa en pareja con Moyano, dijo que espera «verlo pronto» cuando la Justicia lo autorice y aclaró que actualmente no puede tener contacto con él debido a la restricción vigente en la causa.
El silencio de Arizaga se rompió un día antes en redes sociales
La audiencia de este jueves se dio un día después de que la joven reapareciera públicamente con un mensaje en sus redes sociales, el primero desde que el caso tomó estado público. «Ya estoy bien. Mi mascota también lo está. Gracias a todos los que se preocuparon. Tengo errores como cualquiera. A la gente que me bardea le deseo mucho amor», escribió en una historia de Instagram.
La situación procesal de Moyano
Moyano, por su parte, había recuperado la libertad el martes por la noche tras declarar en la Unidad de Flagrancia Norte. Al salir de los tribunales, se limitó a decirle a la prensa que la situación ya estaba esclarecida, sin dar más precisiones sobre la causa.
Pese a haber quedado en libertad, el dirigente sindical sigue imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad agravada por violencia de género. La Justicia también le fijó restricciones: no puede acercarse a Arizaga a menos de 300 metros ni tener ningún tipo de contacto con ella mientras dure el proceso, y deberá presentarse cada vez que la fiscalía o el juzgado lo convoquen.


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