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Tras un año internado, Pablo Grillo volvió a su casa: «Le aceptaría las disculpas»


El reportero gráfico Pablo Grillo fue dado de alta tras pasar un año internado, luego de haber estado en coma, en terapia intensiva y atravesar un largo proceso de rehabilitación. Ya instalado en la casa de su familia en Remedios de Escalada, brindó su primera entrevista.

Hoy estoy bien. Estoy en casa, con mis familiares. Tenemos el alta definitiva y ahora queda rehabilitar algunas cuestiones, pero ya desde casa”, comentó. El fotógrafo, de 36 años, había resultado gravemente herido el 12 de marzo de 2025, cuando un efectivo de Gendarmería le disparó una lata de gas lacrimógeno directo a la cabeza mientras cubría una marcha de jubilados frente al Congreso.

Tras el impacto, cayó al suelo y fue asistido por personas presentes y equipos de emergencia. Permaneció internado en el Hospital Ramos Mejía y, una vez superada la etapa crítica, continuó su recuperación en el Hospital de Rehabilitación Manuel Rocca, en la Ciudad de Buenos Aires.

Durante todo ese tiempo, el acompañamiento de su entorno fue clave. “Soy re amiguero. Acá en el barrio salimos a caminar un rato y te saludan todos”, contó. Y reflexionó: “No soy tan creyente, los milagros se construyen. Y esto se construyó casi como un milagro”.

Sobre el día del hecho, Grillo recordó el clima de tensión en la protesta y el accionar de las fuerzas de seguridad bajo la órbita de la entonces ministra Patricia Bullrich. “Ya se veían rispideces… ahí dije ‘acá van a cascotear’. Me calcé la cámara y salí a documentar”, relató. Incluso después del disparo, su mirada seguía puesta en su trabajo: “Las fotos las vi una sola vez… y me gustaron. Dije ‘qué buenas fotos que estaba sacando’. Yo soy documentalista”.

Actualmente, la Justicia Federal investiga por lesiones gravísimas al gendarme Héctor Guerrero. En ese marco, Grillo aseguró que aceptaría unas disculpas, pero con condiciones: espera una mayor implicancia en la causa por parte de Bullrich. Con ironía, incluso imaginó un posible encuentro con el efectivo: “Le diría ‘compañero, estuviste bien… pero la próxima fijate con la puntería’. La puntería de él es jodida porque usa un arma”.

QUINI