El reconocido médico infectólogo Sergio Lupo pasó por el programa Escenario Mercenario para reflexionar sobre su trayectoria, los desafíos sanitarios actuales y el lanzamiento de su nuevo libro, El tiempo que nos cambió. La obra reúne memorias profesionales y relatos inspirados en situaciones reales sobre las primeras cuatro décadas del VIH en Rosario.
«Quise ponerle palabras a aquellas personas que fueron nuestros primeros pacientes, algunos fallecieron y otros por suerte no», afirmó el especialista. En ese sentido, remarcó que el objetivo central de la publicación es darles voz a quienes no pueden expresarse públicamente debido a que el prejuicio sigue vigente: «No solo por lo histórico, se trató de poner voz a las personas que conviven con VIH y que no pueden comunicarse públicamente porque el estigma social aún no ha desaparecido».
Durante la entrevista el profesional —quien fue pionero en la atención de la enfermedad en la ciudad y expresidente de la Sociedad Argentina de Sida— recordó los difíciles años 80 y 90, caracterizados por la falta de herramientas terapéuticas y el rechazo de los centros privados. Relató cómo el aislamiento afectó profundamente a los enfermos e incluso citó la historia del «paciente que se murió de tristeza». Sobre este punto, explicó que «las personas tuvieron que mostrar su privacidad por el hecho de tener que internarse y decirles a las familias quiénes eran, y eso los devastó».
A su vez, repasó cómo la irrupción de la epidemia transformó el ejercicio de la medicina y obligó a perder la postura rígida de la profesión: «Enfrentar una enfermedad de la que no teníamos dominio nos hizo perder la omnipotencia. Pasamos a ser personas que escuchábamos y acompañábamos, dejamos de ser los que decidían sobre los enfermos». Lupo recordó además la frase impactante de un paciente —“Usted es el único que me trata como si yo importara”— como el reflejo de una época donde surgió la internación domiciliaria para llevar el hospital a la casa de las familias ante el rechazo institucional. Por estas razones, aclaró que concibió una obra accesible: «Es un libro para que lo lea cualquier persona, que no sepa de medicina, porque de la historia se aprende conociéndola».
Lupo advirtió que, si bien la ciencia logró avances extraordinarios con tratamientos simples que permiten una vida normal, la respuesta social y preventiva no evolucionó al mismo ritmo. «Hoy se diagnostican más de 6 mil personas con VIH por año en Argentina cuando deberíamos estar con muchos menos casos», sostuvo.
El especialista precisó que existen alrededor de 20 mil personas en el país que desconocen que tienen la infección, lo que provoca que se produzcan más de mil muertes anuales por diagnósticos tardíos o complicaciones. Esta situación se ve agravada por el bajo uso del preservativo, un hábito que no logró consolidarse en las nuevas generaciones. «Hay múltiples razones. Creímos que los cambios en la escuela nos iban a reemplazar y donde los chicos iban a adquirir los hábitos seguros, pero no es así. Hoy se maneja todo con redes sociales donde se transmite la necesidad de libertad de tener relaciones sin método de barrera», advirtió. Finalmente, destacó que aunque la infraestructura sanitaria de Rosario es pionera en la materia, la falta de testeos tempranos a nivel nacional sigue siendo una deuda pendiente.
El libro El tiempo que nos cambió se presentará este 6 de agosto a las 18:30 en el auditorio de la editorial Homo Sapiens (Sarmiento 828, Rosario).


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