Rosario

Schmuck y la ley contra los trapitos: «El que diga que se soluciona de un día para el otro, miente»


En medio del debate legislativo que busca prohibir la actividad de los cuidacoches en toda la provincia de Santa Fe, la presidenta del Concejo de Rosario, María Eugenia Schmuck, lanzó un duro diagnóstico sobre la viabilidad inmediata de la medida. Aunque el oficialismo busca dar media sanción al proyecto este jueves, la edila pidió «bajar las expectativas» y no vender soluciones mágicas a la ciudadanía.

Para Schmuck, la sanción de una ley o una ordenanza no garantiza la desaparición de los «trapitos» de las calles rosarinas de manera automática. «Es una mentira decir que aprobás un proyecto y al otro día no están más», sentenció la funcionaria, subrayando que el problema es de una complejidad tal que requiere mucho más que una firma en un papel.

La titular del Palacio Vasallo explicó que la problemática está atravesada por situaciones de vulnerabilidad extrema, adicciones y, en muchos casos, violencia urbana. Según detalló, el municipio y la provincia ya trabajan en un esquema conjunto, pero el proceso será «paulatino» y no exento de dificultades operativas.

Schmuck fue precisa al señalar que el foco de mayor tensión en Rosario no está disperso, sino concentrado en áreas donde operan lógicas de control territorial casi delictivas. Las zonas identificadas como prioritarias para el Estado son:

  • Paseo del Siglo: Calles perpendiculares a Córdoba, desde Corrientes hasta Bv. Oroño.

  • Pichincha: El cuadrante desde Oroño y Jujuy hasta la zona del río.

  • Avenida Pellegrini: Todo el corredor gastronómico.

  • Costa Central: Diversos puntos estratégicos de la ribera.

Una de las definiciones más crudas de la presidenta del Concejo fue admitir que, inicialmente, la ley no erradicará la actividad, sino que la trasladará. “Probablemente los corramos a otros lugares donde la afluencia de gente sea menor y las consecuencias sean menos graves”, explicó, definiendo la estrategia oficial como un «paso a paso» basado en la decisión política y el control de calle más que en la normativa per se.

Finalmente, Schmuck insistió en que para que la Policía y la Secretaría de Control puedan actuar con eficacia sobre los sujetos más violentos, es indispensable contar con herramientas legislativas que hoy se están terminando de pulir en una «cumbre» clave entre cuatro ministros provinciales y los senadores.

QUINI