Por primera vez en su historia, Santa Fe cuenta con un avión hidrante propio. La incorporación de esta aeronave, junto con la puesta a punto del helicóptero provincial, es presentada por la vocera Virginia Coudannes como el ejemplo más visible de un modo de gestionar que el gobierno de Maximiliano Pullaro busca instalar como sello distintivo: ordenar las finanzas públicas para después traducir ese ahorro en herramientas concretas para el Estado.
Según explicó la funcionaria, durante mucho tiempo la provincia dependió de pedir asistencia o alquilar aviones cuando debía enfrentar grandes incendios. Pullaro decidió revertir esa dependencia, entendiendo que una provincia del tamaño productivo y territorial de Santa Fe necesitaba equipamiento propio. Y, según Coudannes, eso fue posible gracias a una administración honesta de los fondos públicos.
Un Air Tractor con capacidad para operaciones prolongadas
La nueva aeronave es un Air Tractor AT-802 Fire Boss, pensado específicamente para el combate de incendios forestales y rurales. La inversión rondó los 5.700 millones de pesos, una cifra que le da a la provincia una capacidad operativa con la que antes no contaba.
El avión tiene una tolva que supera los 3.000 litros de capacidad y puede intervenir tanto en el ataque inicial de un foco ígneo como en tareas de apoyo prolongado a las brigadas que trabajan en tierra. Uno de sus atributos más destacados es la velocidad de recarga: puede llenar su tanque en menos de 20 segundos si opera sobre una fuente de agua, o en menos de 10 minutos si lo hace desde tierra. Además, la provincia formó a sus brigadistas para coordinar con los medios aéreos y dirigir con precisión las descargas sobre los incendios.
Para Coudannes, la ganancia central de esta incorporación es la autonomía: cuando se desata una emergencia, cada minuto que se pierde buscando quién puede prestar o alquilar un avión es tiempo que ya no se recupera. Contar con el equipo propio permite actuar de inmediato.
La vocera no habla en abstracto: recordó que en un operativo previo en el departamento San Javier, alquilar una aeronave por poco más de dos horas le costó a la provincia unos 60 millones de pesos.
El regreso del helicóptero provincial
Junto con el avión hidrante, el gobierno recuperó el helicóptero Helibras AS 350 B2, que pertenece a la provincia, mediante una inversión de 827.344,80 dólares. Coudannes subrayó que no se trata solo de una compra nueva, sino de la puesta en valor de un bien que ya era patrimonio de los santafesinos y que necesitaba volver a estar operativo para cumplir su función original.
Según la vocera, ambas decisiones —el avión y el helicóptero— responden a una misma lógica: no se trata de sumar equipamiento por sumarlo, sino de garantizar que el Estado pueda responder cuando ocurra un incendio, una inundación o cualquier otra situación crítica.
La misma lógica en seguridad, obras y rutas
Coudannes planteó que este criterio de anticipación se repite en otras áreas de gestión. Ante el escenario climático vinculado al fenómeno de El Niño, la provincia invirtió 1.380 millones de pesos en diez retroexcavadoras multipala JCB, y sumó un tractor topador sobre orugas (164.180 dólares), un camión Volvo (215.000 dólares) y dos retroexcavadoras de brazo largo (438.993 dólares).
Para la vocera, ya sea que se hable de maquinaria vial, aviones, helicópteros, cámaras de seguridad o rutas, la decisión de fondo es siempre la misma: anticiparse a los problemas en lugar de reaccionar tarde.
En esa misma línea, mencionó el sistema de videovigilancia Lince, que implica una inversión de 32,1 millones de dólares en la ciudad de Santa Fe y de aproximadamente 70 millones de dólares en Rosario, San Lorenzo y Villa Gobernador Gálvez, orientado a la prevención y el esclarecimiento de delitos.
A esa lista sumó las obras vinculadas a los Juegos Suramericanos 2026, con una inversión cercana a los 90 millones de dólares; más de 153.000 millones de pesos destinados desde 2024 al mantenimiento de la red vial provincial; y más de 136.000 millones de pesos para las dos etapas del tercer carril de la autopista Rosario-Santa Fe.
«El equilibrio fiscal no es un fin en sí mismo»
Coudannes remarcó que, vistas en conjunto, estas inversiones no son hechos sueltos, sino la consecuencia de un Estado que ordenó sus cuentas para recuperar capacidad de acción.
Cerró su intervención con una definición que resume el mensaje político del gobierno provincial: el equilibrio fiscal no debe entenderse como un simple ejercicio contable, sino como una condición necesaria para poder comprar el primer avión hidrante de la provincia, recuperar un helicóptero, desplegar tecnología de seguridad o construir rutas. Según la vocera, cuidar los recursos públicos —sin que se pierdan por corrupción o despilfarro— es lo que permite que ese dinero vuelva a la gente en forma de obras, equipamiento y servicios.


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