El Concejo Municipal de Rosario avanza en el análisis de alternativas para brindar una salida laboral a los cuidacoches, en medio del debate por una ley provincial que busca prohibir definitivamente esta actividad en las calles.
La discusión tomó fuerza tras una nueva reunión de la mesa de trabajo integrada por concejales, funcionarios municipales y distintas áreas técnicas, mientras en la Legislatura santafesina continúa en pausa el tratamiento del proyecto impulsado por el senador Ciro Seisas.
La iniciativa, que ya cuenta con media sanción en el Senado provincial, quedó momentáneamente frenada luego de que el arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Martín, planteara que la actividad no debería eliminarse por completo, sino enfocarse en combatir a las organizaciones delictivas que operan detrás de algunos sectores.
Desde el Concejo señalaron que se evalúan dos líneas de acción para reconvertir a quienes ejercen esta tarea. Según datos oficiales, la mayoría de los cuidacoches no se encuentra en situación de calle, por lo que se estudian propuestas de inclusión laboral y capacitación a través de programas municipales como escuelas de oficios, espacios de panificación y el programa “ABC Emprende”.
Además, se analiza la posibilidad de incorporar herramientas similares al programa Andando, que en su momento permitió ofrecer alternativas a personas vinculadas a la tracción a sangre.
Funcionarios municipales remarcaron que el fenómeno requiere una mirada integral que contemple tanto la contención social como el combate contra estructuras delictivas, especialmente en zonas de alta concentración y durante eventos masivos.
De acuerdo al último relevamiento oficial, Rosario registra 754 cuidacoches identificados, con fuerte presencia en puntos estratégicos como la costanera central, el centro, Pichincha, bulevar Oroño y avenida Pellegrini.
En paralelo, las autoridades señalaron que gran parte de las personas relevadas atraviesa problemáticas vinculadas al consumo problemático, alcoholismo, ludopatía o situaciones de vulnerabilidad social, por lo que insisten en avanzar hacia una solución que combine control, regulación y asistencia.


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