Lo que comenzó como una jornada de trabajo habitual para Gerardo Romano terminó en una pesadilla que casi lo obliga a abandonar sus compromisos en la «Feliz». El protagonista de El Marginal y En el barro relató el estremecedor momento en que fue víctima de un intento de estafa virtual bajo la modalidad de secuestro extorsivo.
Según explicó el actor a La Capital de Mar del Plata, los delincuentes montaron una escena sumamente convincente. Una mujer, fingiendo ser su hija de 20 años —quien reside en Montevideo—, le aseguró mediante llantos que estaba detenida tras un violento asalto en el que un delincuente resultó muerto.
«Estuve 20 minutos hablando con una actriz extraordinaria que se hacía pasar por mi hija. Justo yo, que soy un probador de actuaciones y me doy cuenta cuando alguien sobreactúa o miente, no pude saberlo», admitió Romano con crudeza.
La angustia escaló al punto que el actor consideró seriamente comunicarse con el productor Carlos Rottemberg para levantar la función de su obra, El Secreto, y viajar de inmediato a Uruguay. La situación se volvió aún más tensa cuando un falso oficial de policía tomó el teléfono para exigir el pago de US$ 55.000 como condición para la supuesta liberación.
La advertencia de los estafadores era clara: no debía cortar la comunicación, una táctica habitual para evitar que la víctima verifique la información.
Afortunadamente, tras varios minutos de desesperación, Romano logró contactar de forma paralela a su hija, quien se encontraba disfrutando de un día de playa en perfecto estado de salud.
Tras el incidente, el actor se asesoró legalmente con el abogado uruguayo Diego Durán. Lo que más preocupa a Romano es la precisión de los datos personales que manejaban los delincuentes, lo que sugiere una tarea de inteligencia previa. «Jamás dudé porque era totalmente creíble», concluyó.


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