Un proyecto presentado en el Concejo Municipal de Rosario por Federico Lifschitz propone endurecer las sanciones para las motos que circulen con escapes libres, modificados, adulterados o antirreglamentarios. La iniciativa contempla que esos vehículos puedan ser enviados a compactación si permanecen retenidos en los corralones municipales y sus titulares no los retiran dentro de un plazo determinado.
La propuesta establece que, después de 15 días corridos desde el secuestro, si el propietario no retira la moto, se pueda iniciar el procedimiento para su descontaminación, compactación y posterior venta como chatarra. Antes de avanzar, el municipio deberá notificar al titular registral y publicar edictos, otorgando un plazo adicional de al menos cinco días para acreditar la titularidad y retirar el vehículo.
Además, el proyecto plantea aumentar las multas por circular con escapes que generen ruidos por encima de los límites permitidos. Las sanciones pasarían a ubicarse entre 1.000 y 1.500 Unidades Fijas, que con el valor actual de $2.092 representarían multas de entre $2.092.000 y $3.138.000.
La iniciativa también contempla a las motos que ya se encuentran actualmente en dependencias municipales por infracciones relacionadas con escapes deficientes, libres o antirreglamentarios, siempre que se respeten las garantías y el debido proceso. Quedarían exceptuados los vehículos que tengan alguna medida judicial, administrativa o registral que impida su disposición.
El autor del proyecto sostuvo que el objetivo es que la sanción no quede limitada a una multa y que exista una consecuencia para quienes dejan los vehículos retenidos durante períodos prolongados. «El que se anime tendrá consecuencias graves, hasta llegar al rodado compactado», afirmó.
La propuesta deberá ser analizada ahora por el Concejo Municipal para determinar si avanza una modificación de la normativa vigente.


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