Por primera vez, cinco universidades nacionales llevarán a cabo un relevamiento de aprendizajes en sus escuelas preuniversitarias. La evaluación incluirá las áreas de lengua y matemática y la rendirán en forma conjunta adolescentes que asisten a las seis escuelas medias de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y las universidades de Córdoba, Cuyo, Litoral y el Nordeste.
En Rosario, la prueba se tomará este martes entre un grupo de alumnos elegidos al azar de los institutos Politécnico, Superior y de Ciencias Sociales; la Escuela Agrotécnica de Casilda y los polos educativos de General Lagos y Puerto General San Martín. En total, 90 estudiantes seleccionados aleatoriamente, de acuerdo a la matrícula de cada establecimiento, completarán las pruebas diseñadas por sus propios equipos docentes.
El examen forma parte de «un proyecto que se viene desarrollando desde hace dos años con algunas universidades para construir un dispositivo de evaluación para nuestras escuelas medias», explicó Diego Gurvich, Director de Educación Secundaria y Preuniversitaria.
A nivel nacional, el dispositivo de evaluación más conocido son las pruebas Aprender, donde la participación de los alumnos de las escuelas preuniversitarias es menor. El primer desafío fue entonces construir un operativo común y una metodología de evaluación propia, en un contexto de crisis del sistema de educación superior por los recortes presupuestarios del gobierno de Javier Milei.
El operativo de evaluación
En las cinco universidades, la prueba se tomará durante este mes a una muestra representativa de alumnos de cuarto año. Las pruebas son de carácter anónimo y no tendrán consecuencias académicas ni calificaciones, aunque se apela al compromiso de los estudiantes para obtener datos fidedignos. La codificación permitirá identificar la escuela y la universidad de origen para procesar la información.
La distribución es proporcional a la matrícula: 27 alumnos del Instituto Politécnico, 31 de la Escuela Superior de Comercio, 6 de la Agrotécnica de Casilda, 7 de la Escuela Preuniversitaria de Ciencias Sociales, 8 del polo educativo de General Lagos y 11 del polo de Puerto General San Martín.
«Es una instancia de evaluación que no tiene como objetivo el control sino la retroalimentación, porque una vez corregidas las evaluaciones tendremos un informe que nos permitirá seguir pensando cómo crecer y mejorar en nuestras prácticas de enseñanza», destacó Gurvich.
Los resultados se conocerán durante el segundo cuatrimestre, con informes generales sobre el conjunto de universidades e informes parciales por cada casa de altos estudios.
Lengua y matemática, dos áreas prioritarias
La evaluación representa «un hecho sin precedentes para el sistema educativo de nivel secundario dependiente de las universidades nacionales», señaló Gurvich. A diferencia de otras pruebas estandarizadas, el dispositivo fue construido íntegramente por docentes de las cinco universidades participantes.
«No se trata de un evaluador externo, sino de los propios profesores —quienes habitan las diversas realidades de cada región— diseñando un instrumento que permite testear el estado de la enseñanza y el aprendizaje», sostuvo el funcionario.
Para la Secretaria del Área Académica y de Aprendizaje, Carina Gerlero, la iniciativa busca «generar información valiosa para que cada escuela pueda analizar qué sucede con sus procesos de enseñanza y aprendizaje» y que los resultados funcionen como «una herramienta de gestión para realizar los ajustes necesarios (…) promoviendo una cultura de la mejora continua en la educación pública preuniversitaria».


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