Autoridades de distintas ciudades de Florida endurecieron los controles en playas turísticas y lanzaron una advertencia insólita: el perreo puede derivar en sanciones penales durante los festejos del «Spring Break», un receso académico tradicional en Estados Unidos y otros países, que ocurre entre marzo y abril.
El hecho ocurrió en Panama City Beach, uno de los destinos más populares entre jóvenes. Allí, efectivos policiales intervinieron durante el fin de semana para dispersar fiestas masivas y advirtieron a los presentes que ese tipo de baile podía ser considerado conducta desordenada. “No twerking, serán acusados”, se escuchó decir a un agente durante el operativo.
El despliegue incluyó el uso de gas pimienta y armas de paintball para controlar a grupos que participaban de celebraciones desbordadas, en medio de un clima de tensión por episodios recientes de violencia.
Las restricciones forman parte de un endurecimiento general en distintos puntos del estado tras incidentes graves en otras playas, como tiroteos y estampidas registradas en Daytona Beach, que encendieron las alarmas de las autoridades.
En ese contexto, localidades como Panama City Beach avanzaron con medidas más estrictas: prohibición de consumo de alcohol en la playa, restricciones al uso de conservadoras y un toque de queda nocturno. Además, otras zonas como Seaside implementaron controles especiales para menores y campañas dirigidas a padres.
Según explicaron funcionarios locales, el fenómeno se ve potenciado por convocatorias masivas organizadas en redes sociales, que reúnen a miles de jóvenes en un mismo lugar, lo que aumenta el riesgo de disturbios y situaciones violentas.
Si bien el “twerking” no está prohibido en sí mismo, las autoridades aclararon que puede ser sancionado si se considera obsceno o si genera disturbios en el espacio público.
La situación refleja el intento de las ciudades turísticas de recuperar el control frente a un fenómeno que, año tras año, combina turismo masivo, redes sociales y episodios de desborde.



Seguinos