Según el Ministerio Público de la Acusación, el suicidio fue la causa más repetida de muerte violenta en Santa Fe el año pasado, con el doble de casos que los homicidios. En 2025 hubo 448 casos en la provincia, de los cuales 167 ocurrieron en Rosario, casi la mitad del total. Con estos datos en mente, este martes 16 de junio se llevó a cabo una jornada de trabajo interdisciplinario el marco del programa “Rosario Habla de Suicidio”, promovido por el Concejo Municipal de Rosario.
La actividad estuvo destinada a la construcción de recomendaciones locales para fortalecer las estrategias de prevención del suicidio y consolidar redes comunitarias de acompañamiento. En este sentido, la concejala Norma López, impulsora de la iniciativa, dialogó telefónicamente con Radiofónica para profundizar sobre las características del protocolo que se pretenden desarrollar e implementar.
«Tuvimos un momento en principios de los 2000 donde hubo una serie muy importante de suicidios de pibes jóvenes y la recomendación en ese momento era que si los medios publicaban la cantidad de suicidios o los entornos en donde sucedían se multiplicaban, ¿no? Como que se replicaban a modo de adhesión de un modelo», recordó López y sumó que está claro hoy en día que no dio resultados, porque los suicidios aumentaron desde entonces y se vienen sosteniendo.
Al respecto, planteó que no hay una sola razón que lleve a una persona a tomar la decisión de terminar con su vida, por eso es importante conocer las trayectorias individuales. «El primer paso fue conocer el diagnóstico de lo que estaba, no solo de las organizaciones que se dedican a prevención al suicidio, a la salud mental, a la justicia, sino a las organizaciones que están en territorio (instituciones, organismos, escuelas, trabajo, clubes). Y el segundo [paso] es escuchar qué nos dicen para mejorar lo que tenemos; Rosario tiene una ordenanza de prevención del suicidio, y luego poner blanco sobre negro cuáles son las necesidades de la ciudadanía».
También implica cómo actuar ante esas situaciones y cómo hablarlo a profundidad. Para eso, la concejala resaltó que es importante «preparar el oído» para entender y tratar de acompañar a la persona, a la familia, a los entornos que acompañan.
«Esto intenta que todos los sectores, sobre todo los territoriales (aquellos que tienen una acción social concreta y que quizás no sean parte de las instancias de gobierno), que a veces no son tenidos en cuenta, puedan ser escuchados, acompañados e incluidos en la mirada. Esto es lo que no está articulado», detalló López, y consideró: «La participación organizada de la sociedad nos va a dar, justamente, esa posibilidad de sentirnos contenidos».
«No todo suicidio tiene que ver con un padecimiento mental, pero sí tiene que ver con todo lo que significa la salud como acceso a derecho«, contempló la concejala. Ante la consulta de un oyente, que preguntaba si el suicidio se puede realmente prevenir, López aseguró que se puede «porque hay herramientas para que las personas puedan encontrar un sentido en la vida y que en eso el estado colabore, los gobiernos colaboren, las instituciones, la sociedad». A esta última la describió como «despersonalizada y poco amorosa».


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