Eugenio Zanetti murió este viernes a los 79 años. El artista cordobés, ganador del Oscar, era una figura reconocida del arte argentino, con una trayectoria sostenida en el cine, el teatro, la ópera y la pintura. Su fallecimiento generó pesar en el ámbito cultural del país y del exterior.
La Asociación Argentina de Actores confirmó la noticia con un mensaje en el que destacó su proyección internacional y su talento, lo definió como una figura fundamental de la cultura nacional y acompañó a sus familiares y seres queridos.
Según trascendió, Zanetti murió el viernes por la tarde en Buenos Aires, adonde había viajado para avanzar con los ensayos de Los cuentos de Hoffmann, la producción que preparaba para el Teatro Colón. Personas de su entorno contaron que se sintió mal durante la jornada y que, al regresar a su casa, sufrió una descompensación y falleció.
Sus allegados señalaron que mantenía una intensa actividad profesional y que atravesaba un momento de entusiasmo por dos proyectos: el reconocimiento que acababa de recibir en Córdoba y el trabajo escénico en la capital del país. Agregaron que estaba conforme con el homenaje en su ciudad natal y con la puesta de ópera, y que no dejaba de trabajar.
Seis décadas entre el cine, el teatro y la pintura
Zanetti nació en la ciudad de Córdoba el 19 de octubre de 1946 y habría cumplido 80 años el mes próximo. En seis décadas de carrera no se limitó a una sola disciplina: fue escenógrafo, director de arte, diseñador de producción, director de cine, dramaturgo y pintor. Esa diversidad dio forma a una obra atravesada por el interés en la imagen, los espacios, los objetos y el valor simbólico de las escenas.
Su formación empezó en Córdoba, donde cursó el primer año de Arquitectura en la Universidad Nacional de Córdoba, a mediados de la década de 1960. Esa experiencia se conectó luego con una carrera dedicada a diseñar universos visuales para el cine y las artes escénicas. En sus primeros años también participó del rodaje de Medea, de Pier Paolo Pasolini, una experiencia temprana que anticipó su vínculo con la producción cinematográfica.
El Oscar y su paso por Hollywood
El reconocimiento de mayor alcance internacional llegó en 1996, cuando ganó el Oscar a la mejor dirección de arte por Restauración (Restoration). La distinción lo ubicó entre los profesionales argentinos con mayor proyección en Hollywood. Tres años después, la Academia volvió a nominarlo, esta vez por el diseño de producción de Más allá de los sueños, la película protagonizada por Robin Williams.
En la industria estadounidense trabajó como diseñador de producción y director de arte junto a realizadores, intérpretes y equipos técnicos de distintas generaciones. Su aporte estuvo centrado en la construcción visual de las películas: la arquitectura de los decorados, la elección de objetos, las texturas, el color y la relación entre el espacio y los personajes. Para Zanetti, esos elementos no eran un simple fondo de la acción, sino una parte central del relato.
Puestas de gran densidad visual
Esa misma concepción atravesó sus trabajos teatrales y operísticos. Sus puestas se distinguieron por la precisión en los detalles y por el uso de referencias pictóricas, históricas y religiosas, con composiciones de fuerte densidad visual y decorados que reforzaban el clima de cada obra. Ese enfoque lo llevó a alternar entre proyectos para escenarios argentinos y producciones de alcance internacional.
En 2010, la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina le entregó un Cóndor de Plata especial, en el marco de los festejos por el Bicentenario. La distinción reconoció su aporte a la difusión del cine argentino y de sus profesionales en el exterior. La compartió con Juan José Campanella, Luis Puenzo, Gustavo Santaolalla y Luis Bacalov.
La pintura, una práctica constante
La pintura fue otra línea de trabajo permanente. En sus telas desarrolló figuras iluminadas sobre fondos oscuros y composiciones que remitían a cuestiones espirituales y metafísicas. Esa práctica personal avanzaba en paralelo a los tiempos del cine y el teatro, y reunía motivos que también aparecían, con otras formas, en sus escenografías.
La exposición «Eugenio Zanetti. El hombre que habita muchos mundos», que recorre esa amplitud de intereses y lenguajes, cobró un nuevo significado tras su muerte. La muestra puede visitarse hasta el 8 de enero de 2027, de 9 a 16, en el Museo Tamburini de Bancor, en San Jerónimo 166, en la ciudad de Córdoba. La entrada es libre y gratuita.



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