La diputada provincial Sonia Martorano celebró la media sanción de su proyecto para prevenir y abordar el uso problemático de las tecnologías digitales y explicó, en diálogo con Escenario Mercenario, cuáles son los riesgos que motivaron la iniciativa. La propuesta, aprobada por la Cámara de Diputados de Santa Fe, contempla campañas de concientización, capacitación y atención pública y gratuita, con especial foco en infancias y adolescencias, y ahora deberá ser tratada por el Senado.
“Estamos contentos con esta media sanción. La presentamos en marzo de 2025 y fue producto de lo que empezamos a notar en la calle, en las conversaciones y en el entorno familiar propio”, contó la legisladora. Según explicó, uno de los problemas más preocupantes es que padres, abuelos y tíos no cuentan con información sobre cómo debe ser el uso de las pantallas ni sobre los daños que pueden provocar: “Hay una desinformación absoluta”, resumió.
Los efectos en un cerebro en formación
Martorano puso el acento en lo que ocurre durante los primeros tres años de vida, la etapa en la que se produce buena parte del desarrollo neuronal. “La plasticidad cerebral se está generando, y en ese momento lo exponés a luces azules, a información inapropiada, al scrolleo. Eso es un estímulo permanente y constante sobre un cerebro en formación”, advirtió. De acuerdo con la diputada -que es también profesional de salud-, esa exposición no solo altera la forma en que se desarrolla el cerebro, sino que también provoca alteraciones cognitivas que afectan la capacidad de adquirir conocimientos, de generarlos y de vincularse con otros.
A eso se suma lo emocional. “Lo que notamos es el aumento de angustia, ansiedad e insatisfacción en los chicos y adolescentes”, señaló, y agregó que también crecieron las consultas por insomnio. El fenómeno, aclaró, no es exclusivo de los más chicos: “En los adultos, no podés estar en una cena y que esté sonando el celular todo el tiempo. Y si se olvidan el celular en casa, enloquecen. Eso es la nomofobia, la imposibilidad de estar sin el celular. Eso lo vemos en los grandes, pero imaginate en los niños”.
Qué propone el proyecto
La legisladora aclaró que la iniciativa no busca prohibir. “Prohibir en principio no se puede. En otros países se ha avanzado en la prohibición, pero actualmente no hay un marco normativo que les permita a los chicos y a sus familias entender cuál es la problemática. Esto es simplemente un primer paso para que el cerebro de nuestros nenes no quede frito”, sostuvo. La idea central, en esta instancia, es construir un marco de información y campañas que lleguen a madres y padres.
En ese sentido, recordó las recomendaciones de la Sociedad Argentina de Pediatría: hasta los 2 años, los chicos no deberían usar pantallas, y de 3 a 6 años, el uso debería limitarse a una hora por día con supervisión. “Estas cosas no se están haciendo porque la gente no lo sabe”, explicó, y reconoció la presión que enfrentan las familias: “¿Cómo hacés cuando a los 8 años a todos les compran un celular y vos al tuyo le decís que hasta los 13 no le vas a comprar?”.
Por eso, el proyecto propone que en escuelas, clubes y centros de salud haya material informativo que explique no solo a qué edades se recomienda el uso de dispositivos, sino también por qué y qué trastornos puede generar. Además, incluye acciones de prevención frente al ciberacoso, el grooming y los contenidos inapropiados, y la creación de un sistema de investigación y monitoreo provincial. “Tener un observatorio, porque uno ve los datos mundiales y tenemos toda la capacidad de generar datos propios”, valoró Martorano.
Como segunda etapa, la diputada mencionó la posibilidad de avanzar en normas de uso en el ámbito escolar. “Que, por ejemplo, puedan llevarlo pero para usarlo cuando el profesor lo determine en una determinada actividad, y no para estar constantemente o en el recreo”, ejemplificó.
Juego, creatividad y uso responsable
Otra de las preocupaciones de la legisladora es la pérdida de la capacidad de jugar y de crear. “Antes estabas aburrido y te ponías a tirar piedritas. Tantos juegos que uno inventaba… Hoy la gracia pasa por el Roblox o distintos juegos en línea que, además, exponen a nuestros chicos a ciberacoso, grooming y a acceder a materiales inapropiados”, alertó.
Martorano aclaró que la digitalización tiene aspectos positivos cuando acerca conocimiento, aunque advirtió que no debe reemplazar otras formas de vínculo ni de aprendizaje. Lo mismo planteó sobre la inteligencia artificial: “Tiene cosas buenas, pero si reemplaza el desarrollo de nuestra propia emocionalidad, inteligencia y capacidad de resolución de problemas, nos atrofia, como el músculo: si no se usa, se atrofia. Hay que hacer un uso responsable y cuidadoso”, concluyó.


Seguinos