El conflicto universitario continúa sin tregua y la Universidad Nacional de Rosario (UNR) afronta una nueva semana marcada por el reclamo salarial y presupuestario. Después del paro nacional que paralizó facultades y escuelas dependientes de la casa de altos estudios el martes pasado, los gremios docentes y no docentes de todo el país ratificaron la continuidad del plan de lucha, que contempla acciones locales de visibilización y una nueva marcha federal universitaria proyectada para los primeros días de octubre.
En el plano local, la Asociación Gremial de Docentes e Investigadores de la UNR (Coad) pondrá en marcha este lunes el mecanismo para definir cómo seguirán las protestas en la ciudad. Se realizará un Congreso de Delegados para organizar la consulta presencial, una votación en urnas que se desarrollará a partir del martes 15 en todas las unidades académicas.
Los docentes deberán optar entre distintas mociones para las próximas semanas, que incluyen desde paros de 24 horas hasta una huelga por tiempo indeterminado. El plebiscito surge de un acuerdo alcanzado en el plenario de la federación nacional Conadu —a propuesta de la propia Coad— para unificar y escalar las medidas de fuerza en reclamo de la plena recomposición salarial y la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
Clases públicas y la mirada puesta en octubre
La agenda de protesta de esta semana no se agota en la votación de las facultades. El Frente Sindical Universitario organiza para este martes 15 una jornada de clases públicas bajo la consigna «La universidad en la calle», mientras que para el jueves 17 está prevista una manifestación frente a la sede del Ministerio de Educación de la Nación, en el Palacio Pizzurno, en Buenos Aires.
El reclamo se sostiene sobre una brecha profunda entre los gremios y el Gobierno nacional. Las organizaciones sindicales denuncian una pérdida del poder adquisitivo superior al 31% y rechazaron la última oferta oficial, que proponía una recomposición del 3%. Desde los gremios locales reclaman el pago de lo adeudado, la actualización de las becas y un presupuesto universitario acorde, y remarcan el impacto que la discontinuidad de clases genera en Rosario sobre el Instituto Politécnico y la Escuela Superior de Comercio, ambos dependientes de la UNR.
El escenario en la UNR anticipa días decisivos: el resultado de la consulta local no solo definirá el ritmo de la actividad académica en la ciudad en los próximos días, sino que también será un insumo clave para la organización de la quinta marcha federal universitaria, con la que las comunidades académicas de todo el país buscarán volver a movilizarse a comienzos de octubre.


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