La derrota en el clásico rosarino no solo dejó una herida abierta en el orgullo del hincha, sino que profundizó la crisis futbolística de Newell’s en este inicio de 2026. Sin victorias en lo que va del Torneo Apertura y con un cambio de mando técnico prematuro, el club del Parque se encuentra en una encrucijada institucional y deportiva.
Tras la caída ante Central en el Coloso, Frank Darío Kudelka no ocultó su diagnóstico. En conferencia de prensa, el DT hizo referencia a la posibilidad de utilizar los cupos de incorporación que posee el club: «Las otras opciones yo creo que sí deben llevarse a cabo. Nos va a ayudar a mejorar esta situación sin ningún tipo de duda», afirmó, lanzando un mensaje directo a la dirigencia encabezada por Ignacio Boero.
La urgencia de Newell’s se divide en tres frentes principales debido a las vacantes en la lista:
El arco en duda: La fractura de peroné sufrida por Gabriel Arias ante Estudiantes habilita un cupo por lesión grave. Kudelka fue cauteló y supeditó la llegada de un arquero a los tiempos de recuperación del ex Racing.
Defensa y creación: Con las salidas de Jherson Mosquera y el volante Martín Fernández Figueira, el club tiene vía libre para buscar reemplazos. El nombre que suena con más fuerza es el de Martín Ortega, lateral derecho que se encuentra libre tras su paso por Tigre.
La deuda del «10»: Junto al director deportivo Roberto Sensini, el cuerpo técnico evalúa prioritariamente la llegada de un volante creativo, señalando la falta de generación de juego como el principal déficit del equipo.
Lo llamativo de la situación es que Newell’s ya incorporó diez futbolistas durante el receso de verano. Sin embargo, aquel libro de pases fue gestionado por la dupla de Sergio Gómez y Favio Orsi, quienes dejaron el cargo tras los malos resultados iniciales.
Ahora, con ocho fechas transcurridas y el equipo sumergido en el fondo de la tabla, Kudelka busca moldear un plantel que no armó, intentando que los nuevos nombres aporten la jerarquía necesaria para salir del pozo futbolístico antes de que el Apertura se vuelva una pesadilla irreversible.


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