La localidad correntina de Itatí atraviesa una situación crítica por la crecida del río Paraná, que superó el nivel de evacuación y obligó a decenas de familias a abandonar sus viviendas. Según el relevamiento difundido este sábado, 110 personas de 43 familias fueron evacuadas y trasladadas a centros de asistencia, mientras los vecinos y las autoridades siguen de cerca la evolución del río.
Los damnificados fueron alojados en la Casa Promesera y en el hospedaje Taba Cué. La situación se agravó durante los últimos días, cuando el Paraná superó los 7,50 metros en el hidrómetro local, la altura establecida como nivel de evacuación. El avance del agua mantiene en alerta a la comunidad, que vuelve a enfrentar las consecuencias de una creciente.
Ante la emergencia, el municipio declaró la emergencia hídrica para reforzar las tareas de prevención, los relevamientos y la asistencia a las personas afectadas. El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, recorrió la zona costera junto al intendente Francisco Romero para evaluar las necesidades y coordinar las medidas necesarias.
Además, se llevan adelante trabajos con maquinaria para favorecer el escurrimiento del agua mediante obras de desagüe, canalización y entubamiento. Las autoridades también implementaron medidas de seguridad en los sectores comprometidos y trabajan para garantizar la atención sanitaria y los servicios esenciales para los vecinos.
La preocupación se extiende a otras localidades de Corrientes y de la región, donde las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay también provocaron evacuaciones y mantienen activos los operativos de emergencia. Las lluvias persistentes y los elevados caudales en las cuencas fluviales mantienen en alerta a las comunidades ribereñas.
En este contexto, el fenómeno climático El Niño genera preocupación por su posible influencia en los patrones de precipitaciones de la región. Si bien los informes hidrológicos mencionaban la posibilidad de una estabilización o una leve disminución del caudal del Paraná, las autoridades advierten que el escenario continúa siendo complejo y que los niveles elevados podrían mantenerse.
En Itatí, los equipos de emergencia continúan asistiendo a las familias evacuadas y monitoreando las zonas más afectadas ante la posibilidad de nuevas crecidas. Mientras tanto, los vecinos esperan que el río deje de avanzar para poder regresar a sus hogares.


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