El triunfo de Estados Unidos por 2-0 ante Australia, en el Lumen Field de Seattle, no solo significó la clasificación del equipo de Mauricio Pochettino a los 16avos de final del Mundial 2026, sino que también dejó una situación insólita protagonizada por el árbitro Felix Zwayer.
El conjunto norteamericano se impuso con goles de Cameron Burgess en contra y Alex Freeman durante el primer tiempo, en un encuentro disputado bajo altas temperaturas veraniegas en la ciudad estadounidense. Sin embargo, el cierre del partido se vio interrumpido por un episodio poco habitual en el primer Mundial del juez alemán de 45 años.
En los minutos finales del tiempo adicionado, Zwayer debió detener el juego al sentir una molestia física y se desplomó en el campo de juego. Rápidamente fue asistido por sus colaboradores y también por jugadores de ambos equipos, como Folarin Balogun y Aiden O’Neill, quienes lo ayudaron a realizar estiramientos para intentar aliviar el inconveniente.
La situación llamó la atención por lo inusual y generó sorpresa en el estadio, mientras la cuarta árbitra, la mexicana Katia García, cruzó el campo para acercarle una botella con líquido, lo que despertó curiosidad sobre su contenido.
De acuerdo a información publicada por medios internacionales como The Sun, el contenido del envase habría sido “jugo de pepinillos”, una bebida que suele asociarse al alivio de calambres musculares de manera rápida, especialmente en condiciones de alta exigencia física.
El episodio se produjo en un contexto de calor intenso, con temperaturas cercanas a los 26 grados y una humedad del 45 por ciento en Seattle, según reportes. Incluso, el analista arbitral Mark Clattenburg explicó que la situación podría estar vinculada a la necesidad de reponer sales por el desgaste físico.
Pese al susto, Zwayer logró recuperarse y terminó dirigiendo el encuentro con normalidad, que finalmente se completó sin mayores inconvenientes.


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