Luego de varios días de versiones cruzadas en redes sociales, el periodista deportivo Gustavo López habló por primera vez sobre el episodio que protagonizó con Ignacio Malcorra en la salida de Radio La Red.
«Durante todo el fin de semana se habló de mí en las redes. No iba a decir nada porque qué iba a contestar a la gente que habla sin saber», arrancó el conductor. Y fue directo al punto: «A mí nadie me agredió, nadie me insultó, nadie me pegó. Nada. Sí vinieron a hablar conmigo. Y yo, como hago siempre, salí, solo, y hablé. Nada más que eso.» López evitó mencionar al futbolista de Independiente por su nombre, aunque el contexto era claro para todos.
Qué desató el cruce
Todo comenzó con las críticas que López lanzó al aire contra Malcorra por su actuación en la derrota de Independiente ante Rosario Central. El conductor no solo cuestionó una jugada puntual del mediocampista, sino que insinuó dudas sobre su actitud en el partido: «Malcorra faltaba que festeje con Central. Lo vi después en los videos saludándose con los excompañeros. Yo no estoy en el cuerpo de Malcorra, pero a mí me parece que cuando tuvo el único mano a mano del segundo tiempo de Independiente…»
Según testigos y compañeros de la emisora, el futbolista esperó a López en la puerta del estudio para pedirle explicaciones por sus dichos y por el impacto que tuvieron en su familia. La situación fue captada en vivo por Marcelo Palacios, que observaba desde adentro: «Me parece que a López lo están apretando. Está por subir al auto y veo unas cabezas. Veo que no sube y él es un gran subidor rápido a los autos.» Personal de seguridad y colegas del periodista intervinieron para que la discusión no escalara.
La respuesta de Malcorra
Tras las críticas en redes, el jugador salió a defenderse con firmeza. Sobre las sospechas de falta de compromiso, fue tajante: «Loco, me pueden tratar de perro, de lo que quieran. Pero de ir para atrás, nunca.» Y explicó la jugada polémica: «En mi cabeza siempre estuvo el pase a Ávalos; cuando le voy a pegar, me queda larga y me sale mal. Era arrancarle la cabeza al arquero.»


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