Región

Golpe millonario al campo: le robaron 190 vacas al influencer «La Joya Agro» en Santa Fe


Un caso de inseguridad rural de magnitudes cinematográficas sacude a la provincia de Santa Fe. El protagonista es Bruno Riboldi, un reconocido productor ganadero de Rosario que, bajo el seudónimo de «La Joya Agro», se convirtió en uno de los creadores de contenido rural más influyentes del país, con más de 3 millones de seguidores.

El robo ocurrió en un establecimiento de la localidad de Santa Teresa. Según denunció el propio Riboldi, le sustrajeron 190 cabezas de ganado, un botín que supera los 300 millones de pesos. El lote estaba compuesto por 100 machos y 90 vaquillonas de la prestigiosa raza Angus (tanto negras como coloradas).

Lo que más llama la atención de los investigadores y del propio productor es la complejidad del operativo. Para movilizar casi 200 animales de ese porte, los delincuentes debieron contar con:

  • Varios camiones jaula: Se estima que se necesitaron al menos 4 o 5 vehículos de gran porte.

  • Infraestructura técnica: Uso de corrales y mangas para cargar la hacienda.

  • Personal experto: Gente con conocimiento en el manejo de animales para evitar que se dispersen o estresen durante la carga.

«Un robo de estas características requiere organización previa y mucha infraestructura», explicó Riboldi en un video que rápidamente se volvió viral, alcanzando 3,5 millones de reproducciones.

El influencer puso el foco en un problema que desvela a los productores del sector: la falta de control en las rutas. Santa Teresa es una zona de tránsito constante de camiones debido a la actividad agroindustrial, lo que habría servido de «camuflaje» para que los delincuentes pasaran inadvertidos.

Riboldi cuestionó la eficacia de la verificación de guías y marcas, los documentos oficiales que deberían impedir el traslado de hacienda robada. Por estas horas, la policía rural trabaja para intentar rastrear el destino de los animales, que al estar en peso de producción, corren el riesgo de ser introducidos rápidamente en circuitos de faena clandestina.

QUINI