La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, brindó una conferencia de prensa en el Ministerio de Economía, acompañada por una comitiva del organismo integrada por Andreas Bauer, Nigel Chalk, Luis Cubeddu y Joyce Wong. Del lado argentino participaron miembros del equipo económico, entre ellos Pablo Lavigne, Martín Vauthier, Felipe Núñez, el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, y el titular del Banco Central, Santiago Bausili. Durante el encuentro, la funcionaria elogió el fortalecimiento de la posición externa del país y el ritmo de acumulación de reservas del BCRA, al que exhortó con un breve “sigan comprando”.
Al ser consultada sobre los riesgos de inestabilidad financiera propios de un año electoral, Georgieva respaldó las medidas oficiales orientadas a proteger el frente externo. “Los riesgos siempre están allí y tienen que gestionarse. La forma de administrar el riesgo de los procesos políticos, que tienen sus vaivenes, es construyendo políticas sólidas en el período actual y generando amortiguadores fuertes”, señaló.
Agregó que las recomendaciones del organismo no responden únicamente a la coyuntura local, sino también a un contexto internacional más propenso a shocks y riesgos externos. “Los países no pueden predecir lo que va a pasar, pero sí tienen control sobre sus políticas nacionales. Políticas sólidas que generen confianza, tanto en la población argentina como en la comunidad internacional, son la mejor manera de gestionar los riesgos, sean domésticos o externos”, sostuvo.
La directora del FMI insistió en la importancia de contar con buffers robustos y disciplina fiscal como la aplicada en Argentina. “Esa es la mejor forma de atravesar este año, el próximo y los que vengan. No me preocupa que Argentina no tenga fondos para pagar; miro al Banco Central, que está aquí presente, y les digo: sigan comprando, sigan comprando”, remarcó.
Georgieva subrayó que “Argentina está en una posición mucho más sólida”, fruto del esfuerzo del Gobierno, y destacó el paso de un déficit primario a un superávit, la baja de la inflación y el crecimiento de las reservas internacionales. Según detalló, el Banco Central sumó 30.000 millones de dólares y el Tesoro colocó bonos por 5.000 millones en los mercados internacionales, con una nueva emisión en marcha.
La titular del organismo señaló además que la inflación pasó del 210% a un nivel cercano al 30%, y que la pobreza se redujo del 50% al 20% en el mismo período. “Cuando el Gobierno prioriza el apoyo a los sectores vulnerables y a las familias con niños, eso se refleja en el nivel de pobreza”, afirmó. También mencionó que el riesgo país bajó de 500 a 400 puntos básicos y que el nuevo marco normativo impulsó compromisos de inversión privada por 45.000 millones de dólares, principalmente en petróleo, gas, minería y agro.
En su discurso inicial, Georgieva planteó la necesidad de que “el crecimiento de Argentina se comparta de manera más amplia” y pidió poner el foco en la creación de empleo y en el acceso al crédito para pequeñas empresas y hogares. Apeló también a su propia experiencia en procesos de ajuste económico: “Sé que una transformación como la que atraviesa Argentina es difícil. Yo lideré tres. Mi país, Bulgaria, sufrió una hiperinflación del 8.300% en los años noventa y logramos revertir esa situación de un día para el otro”.
La visita de Georgieva se produce por invitación del presidente Javier Milei, en un momento en que cambian las prioridades del acuerdo entre el Gobierno y el FMI. Este viaje llega después del encuentro que ambas mantuvieron en septiembre de 2025, en el marco de la negociación de un rescate financiero previo a las elecciones legislativas. En esta oportunidad, la agenda de la directora se centra en reuniones con el gabinete ampliado y en la revisión de los compromisos económicos asumidos por el país.
Durante su estadía, Georgieva se reunirá con funcionarios clave y recorrerá sectores estratégicos como el energético. El martes 28 de julio viajará a Neuquén para visitar el yacimiento Loma Campana, en Vaca Muerta, junto al presidente de YPF, Horacio Marín, en una actividad que refleja el interés del FMI en el desarrollo energético argentino y su incidencia en la balanza de pagos y la estabilidad macroeconómica.
La funcionaria permanecerá en el país hasta el miércoles. El Gobierno busca, con esta visita, afianzar el respaldo del organismo para sostener la estabilidad económica, atraer inversiones y cumplir las metas fiscales, un punto que se volvió especialmente sensible luego de que en junio no se alcanzara la meta de superávit primario acordada con el Fondo.


Seguinos