Economía

Granja Tres Arroyos ofrece pagar parte de los sueldos adeudados con pollos a sus trabajadores de Pilar


Granja Tres Arroyos, la avícola que atraviesa una profunda crisis financiera y productiva, propuso a sus empleados de la planta de Pilar saldar parte de los salarios que les debe con pollos, el principal producto del establecimiento de La Lonja. La oferta se conoció pocos días después de que la empresa pidiera ante la Justicia la apertura del concurso preventivo para todas las sociedades del grupo que conduce Joaquín De Grazia, integrante de la familia fundadora.

Una propuesta surgida de la conciliación obligatoria

La idea apareció tras las últimas audiencias entre la compañía y los gremios, en el marco de la conciliación obligatoria que sigue vigente en la planta bonaerense. En esos encuentros ya se habían acordado medidas paliativas parciales, como la entrega de cajones de pollo y pagos a cuenta para los trabajadores alcanzados por los despidos. Sin embargo, la continuidad de los puestos no se resolvió de fondo.

Los despidos y las conciliaciones en paralelo

A comienzos de septiembre, la empresa envió cerca de 1.200 telegramas de despido entre sus plantas de la provincia de Buenos Aires: unos 700 en Capitán Sarmiento, 450 en Esteban Echeverría y 50 en Pilar. Aunque la cifra de Pilar es la más baja de las tres, impacta sobre una dotación que ya estaba reducida por suspensiones y paradas anteriores. Según reconoció la propia compañía en su presentación judicial, el achique acumula en los últimos meses más de 1.700 desvinculaciones en todo el grupo.

Los despidos quedaron en suspenso por la intervención del Ministerio de Trabajo bonaerense, que dictó dos conciliaciones obligatorias con plazos distintos. La primera, del 4 de septiembre, fue a pedido del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA): vence el 25 de septiembre y puede extenderse hasta el 2 de octubre. La segunda, del 10 de septiembre, fue solicitada por la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), que representa al personal de las granjas de cría del grupo: vence el 1° de octubre y podría prorrogarse hasta el 9 de octubre.

Mientras ambas estén vigentes, la empresa debe dar marcha atrás con las cesantías notificadas y mantener a los trabajadores en sus puestos. Los 50 despidos de la planta de Pilar, el complejo conocido como Pinazo y operado por Wade, solo podrían hacerse efectivos una vez que concluyan esos plazos.

Una deuda de $536.000 millones

El ofrecimiento de pago en especie se explica por el cuadro financiero que la compañía expuso al solicitar el concurso. Según el expediente, al 31 de diciembre de 2025 la deuda de Granja Tres Arroyos ascendía a $536.000 millones, a los que todavía debe sumarse el pasivo acumulado durante este año, que hasta ahora no fue detallado.

Del total, $199.000 millones corresponden a deudas financieras, $161.000 millones a proveedores, $78.000 millones a deudas laborales y fiscales, $52.000 millones a impuestos y $46.000 millones a otras deudas comerciales. A esos pasivos se suman más de $126.000 millones en cheques de pago diferido rechazados, uno de los indicadores más claros de la falta de caja del grupo.

Cuatro sociedades en un mismo concurso

El pedido, firmado por el presidente del directorio, Joaquín De Grazia, solicita el trámite conjunto por agrupamiento económico, previsto en los artículos 65 a 68 de la Ley de Concursos y Quiebras. Alcanza a las cuatro sociedades que integran el entramado empresario:

  • Granja Tres Arroyos: la empresa madre.
  • Wade: opera la planta de Pilar bajo la ex marca Cresta Roja.
  • Avex: tiene su complejo avícola en Río Cuarto, Córdoba.
  • Holding Agro Industrial S.A. (HAISA): la sociedad controlante, con el 99,941% del capital del grupo, que actúa como garante del resto de las unidades.

Los argumentos de la empresa

En el capítulo del expediente que explica el derrumbe financiero, la compañía negó cualquier responsabilidad directa de su conducción y atribuyó la crisis a un «estrangulamiento del mercado interno» y a una «suba desmedida de costos». Sostiene que el consumo de pollo en el país, que pasó de 20 kilos por habitante al año en 2000 a un máximo histórico de 47, llegó a un límite biológico y de sustitución que impide absorber el volumen que produce el grupo. A eso se suma la caída del poder adquisitivo, que redujo aún más la demanda de alimentos.

Entre 2024 y 2026, según la firma, también pesó el creciente ingreso de carne aviar desde Brasil, favorecido por la flexibilización de licencias de importación y la baja de aranceles, que impuso un límite artificial a los precios en las góndolas. El brote de gripe aviar de 2023 completó el panorama: la pérdida del estatus sanitario cerró a la empresa los mercados de China, Chile y la Unión Europea, su principal fuente de divisas, y volcó toda la producción a un mercado interno ya saturado.

El lugar de Tyson Foods

Desde 2022, el 34% del capital de Granja Tres Arroyos pertenece a la estadounidense Tyson Foods. En medio de la crisis circularon versiones sobre una posible compra del paquete accionario completo por parte de la compañía norteamericana, aunque hasta el momento no hubo precisiones oficiales.

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