Economía

Falta de stock y baja demanda: las razones detrás del reajuste de precios en las carnicerías


El mercado de la carne vacuna en Argentina atraviesa un escenario de contrastes. Tras un verano de fuertes subas, marzo comienza a mostrar señales de desaceleración y movimientos dispares en los mostradores. Si bien la inflación acumulada en el sector es alta, la falta de demanda está obligando a los comercios a resignar rentabilidad para movilizar el stock.

Según datos de la Cámara de Matarifes y Abastecedores (CAMyA), la tendencia durante el último mes no fue uniforme. El comportamiento de los precios se dividió según el tipo de corte:

  • Los que más bajaron: El asado lideró los descensos con una caída del 11,2%, seguido por el matambre (-8,9%), la tapa de asado (-7,6%) y el peceto (-6%).

  • Los que más subieron: En la vereda opuesta, cortes como el asado americano (+5,1%) y el bife de chorizo (+4,6%) registraron los mayores incrementos.

  • La presión del INDEC: En la comparación interanual, cortes básicos como la paleta y la nalga se mantienen entre los que más presión ejercen sobre el bolsillo.

Dato Clave: Los carniceros advierten que, al ser un producto perecedero, prefieren bajar el precio antes que perder la mercadería por la baja demanda.

A continuación, el promedio de precios actuales para los principales cortes (pueden variar según la zona y el tipo de comercio):

  • Entraña: $29.000

  • Lomo: $26.800

  • Bife de chorizo: $23.000

  • Vacío: $21.700

  • Nalga: $21.500

  • Peceto: $20.500

  • Matambre: $17.500

  • Asado: $15.900

Leonardo Rafael, presidente de CAMyA, señaló que el problema estructural es la falta de stock. «Tenemos las mismas 50 millones de cabezas de ganado que hace 50 años», explicó. A esto se suman las secuelas de la sequía de 2022/23 y un ciclo biológico que no se puede acelerar: una vaca produce un ternero al año, y ese animal tarda hasta 5 años en llegar al mercado.

El economista David Miazzo advierte que el precio se mantendrá en niveles altos por un período de dos a tres años. Sin embargo, existe un «ancla» natural: el poder adquisitivo. Según Miazzo, los precios no tienen margen para seguir subiendo de forma agresiva mientras los salarios no mejoren, ya que el consumo simplemente se detiene.

Quini Mundial