Efemérides

Día Mundial del Gorila: por qué se celebra cada 24 de septiembre y qué amenazas enfrentan


Cada 24 de septiembre se celebra el Día Mundial del Gorila, una jornada pensada para conocer mejor a uno de los parientes más cercanos del ser humano en el reino animal y para crear conciencia sobre los peligros que amenazan a sus poblaciones en la naturaleza.

Los gorilas son los primates vivos más grandes del planeta y viven únicamente en África. Aunque su aspecto imponente y su fuerza puedan intimidar, se trata de animales mayormente pacíficos y sociales, con lazos familiares complejos.

Dos especies y cuatro subespecies

Hoy se reconocen dos especies principales: el gorila occidental (Gorilla gorilla) y el gorila oriental (Gorilla beringei). A su vez, cada una se divide en dos subespecies. Entre ellas están los famosos gorilas de montaña, que habitan bosques de gran altitud en el centro de África.

Estos primates comparten con los humanos una alta proporción de su material genético, lo que explica parte de las similitudes en la forma de comportarse, comunicarse y relacionarse.

El rol del «espalda plateada»

Los gorilas suelen vivir en grupos. Los machos adultos pueden desarrollar un pelaje gris plateado sobre la espalda, rasgo que les da el nombre de «espalda plateada». Este ejemplar cumple una función clave en la protección y la unidad del grupo.

Si bien pueden desplegar una fuerza enorme cuando se sienten en peligro, la imagen del gorila siempre agresivo que difundió el cine poco tiene que ver con su conducta habitual.

Una dieta casi vegetariana

Pese a su tamaño, su alimentación es principalmente vegetal. Según la especie y el lugar donde viven, comen hojas, tallos, brotes y frutos, y en ocasiones también pequeños invertebrados.

Además, cumplen una función importante en su entorno: al alimentarse de frutos y recorrer grandes extensiones de bosque, ayudan a dispersar semillas y a regenerar la vegetación.

Dian Fossey, una figura clave

Entre quienes marcaron la historia de la conservación de estos animales se destaca la investigadora estadounidense Dian Fossey. En 1967 fundó el Centro de Investigación Karisoke, en las montañas Virunga, donde estudió durante años el comportamiento de los gorilas de montaña.

Su trabajo aportó conocimiento sobre la organización social de la especie y cambió la mirada del público sobre estos primates. Fossey también luchó contra la caza furtiva hasta su muerte, en 1985.

Las amenazas que enfrentan

Las poblaciones de gorilas están en riesgo por la pérdida y fragmentación de su hábitat, la caza furtiva, las enfermedades, los conflictos humanos y la explotación de recursos naturales.

Las enfermedades son un peligro particularmente sensible: por sus similitudes biológicas con las personas, los gorilas pueden contagiarse de algunos agentes infecciosos. Por eso, el turismo de avistaje en ciertas áreas protegidas está sujeto a reglas estrictas para reducir riesgos tanto para los animales como para los visitantes.

Una vida social compleja

Los gorilas se comunican mediante vocalizaciones, posturas y gestos. Forman vínculos familiares duraderos y las madres dedican años al cuidado y la enseñanza de sus crías, una muestra de la rica vida social que se esconde detrás de su imponente figura.

El Día Mundial del Gorila recuerda que cuidarlos implica también proteger los grandes bosques africanos y a las numerosas especies que comparten ese ecosistema. Estos gigantes sobrevivieron durante miles de años, pero hoy su futuro depende en gran parte de las decisiones humanas para preservar su hábitat y asegurar que sigan viviendo en libertad.

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