Este sábado 26 de septiembre se conmemora en Santa Fe el Día de la Seguridad Vial Infantil, una fecha establecida por la Ley provincial N° 13.994 para poner el foco en la protección y el cuidado de niños y niñas durante sus traslados.
La Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) desarrolla acciones durante todo el año para promover pautas de movilidad segura para las infancias, concientizar a las familias y prevenir siniestros viales.
La problemática tiene un fuerte impacto a nivel mundial. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 260 mil niños mueren cada año en todo el mundo como consecuencia de siniestros viales, mientras que hasta 10 millones sufren traumatismos no mortales. Una parte de esas lesiones puede derivar en discapacidades permanentes.
En Argentina, los siniestros viales constituyen la cuarta causa de muerte entre las causas externas en niños de 0 a 4 años y son la principal causa de mortalidad en el grupo de 5 a 14 años.
Además, según mediciones de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), 7 de cada 10 menores que viajan en automóvil no utilizan elementos de seguridad vial o los utilizan de manera incorrecta.
Los niveles de protección varían según la edad:
- De 0 a 4 años: el 46,4% de los niños que viajan en auto está correctamente protegido mediante una silla de retención infantil (SRI) ubicada en los asientos traseros.
- De 5 a 10 años: apenas el 17,6% utiliza correctamente el cinturón de seguridad en los asientos traseros.
- De 11 a 17 años: el 31,3% utiliza el cinturón de seguridad.
En Santa Fe, los datos del Observatorio Vial provincial muestran que durante 2024 fallecieron 369 personas en siniestros viales, de las cuales 10 tenían entre 0 y 14 años, lo que representó el 2,9% del total.
En 2025, en tanto, las víctimas fatales de hasta 14 años fueron seis y representaron el 1,7% del total de fallecidos en siniestros viales en la provincia.
El director de Formación y Divulgación y Observatorio Vial de la APSV, Sebastián Kelman, destacó el rol de los adultos en la prevención.
“La seguridad vial de los niños y niñas es una prioridad, y los adultos somos los responsables de cuidarlos en sus traslados”, sostuvo. Y agregó que es necesario modificar prácticas como llevar a los menores en el asiento delantero o sin los sistemas de retención adecuados.
La estructura física y las capacidades perceptivas de los niños todavía se encuentran en desarrollo, por lo que enfrentan mayores dificultades para desenvolverse de manera segura en el espacio público.
La APSV remarca que la educación vial debe comenzar con el ejemplo de los adultos y sostenerse a través de la enseñanza cotidiana de las normas de tránsito.
Entre los principales factores que condicionan a los niños se encuentran:
- Campo visual reducido: su amplitud visual es menor que la de los adultos.
- Cálculo de velocidad y distancia: pueden tener dificultades para calcular con precisión la distancia y velocidad de los vehículos.
- Orientación espacial: todavía no dominan con seguridad conceptos como derecha e izquierda.
- Atención y percepción del peligro: pueden distraerse fácilmente y tienen menos herramientas para interpretar los riesgos de la vía pública.
Los menores deben viajar siempre en los asientos traseros y utilizar un Sistema de Retención Infantil (SRI) adecuado hasta alcanzar 1,5 metro de altura.
La silla debe instalarse preferentemente en la plaza central trasera o, como segunda alternativa, detrás del asiento del acompañante.
Hasta los 4 años, el SRI debe colocarse obligatoriamente a contramarcha. La recomendación es mantener esta posición durante el mayor tiempo posible, ya que permite proteger mejor la cabeza, el cuello y la columna vertebral ante un impacto.
Kelman recordó que los sistemas de retención deben seleccionarse de acuerdo con el peso, la edad y la estatura del niño.
Además, nunca debe colocarse una silla infantil en el asiento delantero cuando existe un airbag frontal activo, debido al riesgo que implica el despliegue de la bolsa de aire.
Cuando los niños circulan como peatones, deben estar acompañados por un adulto hasta adquirir los conocimientos necesarios para desenvolverse de manera segura.
Durante los recorridos, se recomienda que el adulto se ubique del lado de la calle y preste especial atención a las entradas y salidas de vehículos en garajes y cocheras.
También es importante enseñarles a cruzar por las esquinas, respetar los semáforos y mirar hacia ambos lados antes de atravesar la calzada.
En el caso de las bicicletas, la normativa establece que los menores de 12 años deben circular acompañados por sus padres o tutores. El uso del casco es obligatorio y debe estar correctamente ajustado. También deben contar con elementos que permitan ser vistos, como luces y prendas de colores claros, además de respetar las normas de tránsito.
En Santa Fe, la recomendación oficial establece una edad mínima de 12 años para viajar como acompañante en una motocicleta.
Los menores que superen esa edad deben utilizar un casco homologado y correspondiente a su talle. Además, deben poder apoyar firmemente los pies sobre los pedalines y viajar exclusivamente en el asiento trasero.
La APSV también recuerda que las motos están diseñadas para transportar a un conductor y un acompañante, por lo que no deben utilizarse para trasladar a más personas.
Los Sistemas de Retención Infantil —conocidos como sillitas, huevitos o butacas— están diseñados específicamente para proteger a bebés y niños dentro de un automóvil.
Su función es sujetar correctamente el cuerpo, absorber parte de la energía generada durante un impacto o una frenada brusca y evitar que el menor sea proyectado dentro o fuera del vehículo.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Los menores de hasta 1,5 metro de altura deben viajar en los asientos traseros.
- No se debe colocar un SRI en el asiento delantero cuando existe un airbag frontal activo.
- Durante los primeros años de vida, la silla debe utilizarse a contramarcha y mantener esa posición durante el mayor tiempo posible.
- El sistema debe ser adecuado para la edad, el peso y la estatura del niño.
- El SRI debe quedar correctamente instalado y el menor debe viajar correctamente sujeto.
La seguridad vial infantil depende en gran medida de las decisiones que toman los adultos. Por eso, desde la APSV remarcan que incorporar hábitos seguros desde los primeros años resulta fundamental para prevenir siniestros y formar peatones, pasajeros y conductores responsables.



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