Un ciudadano argentino residente en Brasil fue detenido este fin de semana en el estado de Minas Gerais, acusado de fotografiar a un niño de siete años y enviar imágenes y mensajes racistas sobre él a través de WhatsApp durante un viaje en tren turístico. El episodio ocurrió a bordo del tren María Fumaça, en la zona de Tiradentes. Según relató la madre del menor, la familia había abordado la formación este domingo por la mañana en la estación São João del-Rei para festejar un cumpleaños.
La situación fue detectada por otro pasajero ubicado detrás del acusado, quien advirtió que estaba fotografiando al niño sentado frente a él y alertó a la familia. Al ser confrontado, el hombre negó haber tomado las imágenes y se resistió inicialmente a mostrar su teléfono, aunque finalmente lo entregó ante la presión de los presentes.
En el dispositivo encontraron fotos y videos del menor enviados por WhatsApp, junto con mensajes escritos en español con comentarios sobre el color de piel del niño. En esos chats, el acusado sugería que podría «llevarlo como esclavo» y hacía referencias a «tomar una esclava» para el cuidado de las nietas de su interlocutor.
El sospechoso fue identificado como Eduardo Ignacio, de 63 años. Pasajeros y personal de seguridad lo retuvieron dentro de uno de los compartimentos hasta llegar a la siguiente estación, donde intervino la Policía Militar brasileña. Posteriormente fue trasladado a la Tercera Comisaría Regional de São João del-Rei, donde permanecía detenido este lunes mientras avanzaba la investigación.
La empresa operadora del servicio ferroviario, VLI, emitió un comunicado en el que condenó el episodio y ofreció colaborar con las autoridades. «El racismo es inadmisible«, señalaron desde la compañía. La Justicia evalúa los posibles cargos bajo la legislación brasileña contra delitos raciales, que contempla penas severas.
El caso suma un nuevo episodio a una serie de incidentes recientes protagonizados por ciudadanos argentinos en Brasil. El más resonante fue el de Agostina Páez, la abogada santiagueña que estuvo detenida casi tres meses tras realizar gestos racistas en un bar de Ipanema. Semanas atrás, otro argentino fue arrestado en un supermercado de Copacabana después de insultar con expresiones discriminatorias a una empleada local.


Seguinos