La Legislatura de Santa Fe tendrá este jueves una definición clave sobre la regulación de la actividad de los cuidacoches en la vía pública. El Senado provincial tratará el proyecto que modifica el Código de Convivencia, y deberá resolver si acepta las modificaciones introducidas por la Cámara de Diputados o si insiste con su redacción original, para lo cual necesitaría una mayoría de dos tercios de los votos.
El proyecto original del Senado, impulsado por el rosarino Ciro Seisas, establecía la prohibición general de la actividad en espacios no autorizados, con sanciones de trabajo comunitario y arresto de 10 a 20 días en caso de reincidencia. Al respecto, Seisas argumentó la necesidad de mantener el texto original para proveer una «ley marco» a los municipios, que venían solicitando herramientas para intervenir en la problemática.
El legislador cuestionó la redacción de la Cámara baja, al considerar que quedó formulada de manera tal que exige demostrar intimidación o amenaza, lo que —según su visión— relativiza la prohibición. Además, pidió cautela sobre el alcance real de la norma: «Si la ley se aprueba, de ninguna manera viene a resolver en 30 años una norma de siete artículos», advirtió, y remarcó que el objetivo final es llegar al día en que «vayas a un recital y no te cobren, vayas a la cancha y no te aprieten o pares en un semáforo y no intimiden».
Por su parte, la versión aprobada en Diputados modificó el enfoque punitivo, limitando las sanciones únicamente a quienes «exijan o requieran de manera intimidatoria» una retribución económica. Esta alternativa delega en cada municipio la potestad de prohibir o autorizar la actividad en su territorio, e incorpora un programa de abordaje social para situaciones de vulnerabilidad o consumo problemático, además de la creación de dos nuevos cargos de jueces penales en Rosario y Santa Fe.


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