La industria láctea santafesina suma un nuevo capítulo de incertidumbre. Sudamericana de Lácteos, la firma radicada en la localidad de Díaz (departamento San Jerónimo), atraviesa una situación financiera crítica que pone en riesgo la continuidad de su planta operativa. Sin inversores a la vista, las autoridades locales y los trabajadores ya analizan la conformación de una cooperativa para evitar el cierre definitivo.
La crisis de la compañía, que produce marcas reconocidas como Premio, SyS, Sudamlac y Tambería Holandesa, se precipitó tras el reciente traspaso de manos hacia el empresario cordobés Sergio Servio. Según declaraciones de Juan José González, presidente comunal de Díaz, la transición entre los antiguos dueños (un grupo rosarino) y la nueva gestión fue «desordenada», derivando en una parálisis operativa y financiera.
Actualmente, la firma enfrenta un panorama desolador:
Sueldos impagos: Los 80 empleados de la planta acumulan tres meses sin percibir sus haberes.
Deuda bancaria: Registra cheques rechazados por falta de fondos que superan los $12 millones solo en febrero de 2026, tras haber arrastrado una morosidad previa de casi $189 millones.
Conflicto con proveedores: La deuda con los tamberos de la zona ha cortado el suministro de materia prima, frenando la producción.
Ante la falta de capital de trabajo, la comuna propuso aplicar la Ley provincial de «Recuperación de Empresas». Esta normativa, vigente desde 2017, permitiría que los empleados se agrupen en una cooperativa para autogestionar la fábrica.
«El titular de la empresa está dispuesto a poner la fábrica en manos de los empleados para que siga trabajando», afirmó González, aunque reconoció que el escenario es «muy oscuro».
El caso de Sudamericana no es aislado. Se inscribe en un contexto de fuerte recesión que ya afectó a firmas como Lácteos Verónica (paralizada desde febrero), ARSA y La Suipachense.
Según el último informe de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), la producción de lácteos en la provincia sufrió una caída interanual del 10,3% en enero de 2026. Los industriales advierten que la combinación de una demanda interna deprimida, altos costos financieros y el avance de las importaciones está destruyendo el tejido productivo regional, que ya perdió más de 8.200 puestos de trabajo desde 2023.


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