Un adolescente de 15 años permanece internado en terapia intensiva y en grave estado en la ciudad de Goya, Corrientes, luego de ser mordido por una serpiente de cascabel mientras arreaba ganado en una zona anegada por la crecida del río Paraná.
El hecho ocurrió el viernes por la tarde, cuando el joven, identificado como Ezequiel, colaboraba con la evacuación de animales atrapados en un campo afectado por el avance del agua. “Fue cuando estábamos ayudando para sacar a algunos animales. Estábamos embarcando algunos animales por las inundaciones; él se fue a caminar cerca de la casa donde estábamos y ahí fue que lo mordió la serpiente”, relató Rolando, su padre.
Según contaron sus familiares, el veneno le provocó fallas orgánicas en muy poco tiempo, por lo que fue trasladado de urgencia al Hospital Zonal Dr. Camilo Muniagurria de Goya. Allí permanece en la Unidad de Terapia Intensiva bajo estricta observación médica.
Campaña solidaria de donación de sangre
Ante la gravedad del cuadro y los tratamientos necesarios para contrarrestar los efectos del veneno, la familia inició una campaña para conseguir donantes de sangre y reponer el stock de hemoderivados. Según precisaron, se necesita la colaboración urgente de entre 26 y 30 donantes de cualquier grupo y factor.
Desde el viernes, numerosas personas se acercaron al hospital para colaborar. La familia de Ezequiel agradeció públicamente a quienes se presentaron de manera voluntaria y ayudaron con las transfusiones necesarias.
Las serpientes más peligrosas del país
Según el Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina las especies peligrosas para la salud son la yarará, la cascabel y la coral. El organismo advierte que sus mordeduras pueden causar envenenamientos graves e incluso letales, y que están presentes en casi todo el país, con excepción de Tierra del Fuego, con mayor diversidad en las provincias del norte y el litoral.
En el caso de la cascabel, su veneno es principalmente neurotóxico y miotóxico. Puede provocar parálisis muscular, dolor generalizado, orina oscura por daño renal y alteraciones en la coagulación de la sangre.
Síntomas de envenenamiento
Los síntomas varían según la especie, pero pueden incluir dolor intenso en la zona de la mordedura, ampollas y marcas visibles de los colmillos, hemorragias y sangrado nasal. También pueden aparecer náuseas, vómitos, taquicardia, presión baja, visión borrosa y dificultad para hablar, y en los casos más severos, parálisis muscular y respiratoria.
Qué hacer ante una mordedura
- Pedir ayuda médica de inmediato, llamando al servicio de emergencias o acudiendo al centro de salud u hospital más cercano.
- Retirar anillos, pulseras, cadenas, tobilleras y calzado, que puedan comprometer la circulación.
- Mantener a la persona lo más quieta posible.
- No tocar ni apretar la herida, ni hacer torniquetes.
- No aplicar sustancias sobre la herida ni dar alcohol o medicamentos sin indicación médica.
El tratamiento
Ante la sospecha o confirmación de un envenenamiento por ofidios, la persona debe ser trasladada con urgencia a un hospital para recibir atención inmediata. Si es necesario, el equipo médico aplicará un antiveneno para neutralizar la toxina.
Atendidas a tiempo, las mordeduras de serpientes venenosas pueden tratarse de manera efectiva. El Ministerio de Salud de la Nación distribuye los antivenenos específicos en todo el país.
Cómo prevenirlas
Todas las mordeduras de serpientes venenosas son accidentales. Estos animales no atacan ni persiguen a las personas: solo muerden si se sienten amenazados, por ejemplo, al ser pisados, tomados con las manos o cuando alguien se acerca demasiado. Antes de morder, suelen adoptar posturas defensivas como forma de advertencia.


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