Viral

Caminar rápido después de los 40: los beneficios que encontró la ciencia


Un hábito tan simple como caminar a paso ligero podría tener un impacto significativo en la salud y la longevidad después de los 40 años. Así lo señalan distintas investigaciones científicas que destacan los beneficios de incorporar actividad física moderada de manera regular.

Según explicó Stuart Phillips, especialista en ciencias del ejercicio de la Universidad de McMaster, en Canadá, caminar con intensidad moderada puede contribuir a aumentar la esperanza de vida y reducir el riesgo de mortalidad. De acuerdo con los estudios citados por el experto, quienes realizan al menos 75 minutos semanales de caminata rápida pueden ganar cerca de dos años de vida, mientras que los beneficios aumentan a medida que se incrementa la cantidad de actividad física.

Las investigaciones también indican que las personas que alcanzan entre 150 y 299 minutos de ejercicio por semana podrían sumar hasta 3,4 años de esperanza de vida. En tanto, quienes superan los 450 minutos semanales registran ganancias aún mayores.

A estos datos se suma un estudio publicado en 2025 en el American Journal of Preventive Medicine, que analizó a cerca de 80.000 adultos. El trabajo concluyó que caminar rápido al menos 15 minutos por día está asociado con una reducción cercana al 20% en el riesgo de mortalidad general.

Los investigadores destacaron además que los efectos positivos de este hábito se observaron en distintos grupos de población, independientemente de la edad o del nivel socioeconómico. Entre los principales beneficios mencionaron una mejor salud cardiovascular, una menor probabilidad de muerte prematura y una mejora general en la calidad de vida.

Por su accesibilidad y bajo costo, los especialistas consideran que incorporar caminatas rápidas a la rutina diaria es una de las estrategias más simples y efectivas para promover un envejecimiento más saludable.

QUINI