Escenario Mercenario

Boom del alfajor: cómo elabora sus alfajores de maní la Reina del Chocolate, Zulma Checchi


Argentina volvió a poner al alfajor en el centro de la escena. Del 15 al 17 de agosto se realizó en Buenos Aires la quinta edición del Campeonato Mundial del Alfajor, que reunió a más de 100 marcas de distintos países y coronó, mediante una cata a ciegas, al Mejor Alfajor del Mundo 2026. 

En medio de ese fervor por la golosina más popular del país, Rosario tiene su propia referente: Zulma Checchi, conocida como «la Reina del Chocolate», visitó los estudios de Radiofónica para preparar en vivo, paso a paso, un alfajor artesanal elaborado con maní.

Cómo elabora el alfajor de maní

Chechi explicó que decidió trabajar con maní, tanto en la masa como en el relleno, para revalorizar un ingrediente que en el país es accesible pero en otras partes del mundo no lo es tanto. «El maní es algo muy económico para nosotros, lo conseguimos en cualquier lado, cosa que no pasa en Europa», contó, y agregó que muchas veces, a nivel local, «lo menospreciamos».

Para la masa, remarcó que la manteca debe usarse pomada y no derretida: «Yo no aconsejo que lo pongan en el microondas. Si se te funde la manteca, si se transforma en aceite, después tu masa no va a tener la misma textura que necesitamos». También insistió en tamizar la harina antes de incorporarla a la preparación: «Necesito incorporarle aire a esa harina […] el tamiz hace que esos grumitos desaparezcan».

Para el maní, recomendó tostarlo en el microondas antes de picarlo, en lugar de usar la sartén: «No lo aconsejo en la sartén porque se nos puede quemar. En el microondas, 30 segundos lo revolvemos, 30 segundos lo revolvemos, y en un minuto vos tenés tu maní tostado». Con las tapitas ya horneadas, las unió con el relleno de maní y terminó el alfajor con un baño de chocolate semiamargo.

De vender alfajores de maicena a fundar su propio instituto

Zulma también contó cómo el alfajor estuvo presente en su historia desde mucho antes de dedicarse profesionalmente a la pastelería. Recordó que, al terminar el secundario en Inriville, provincia de Córdoba, no podía tener su viaje de estudios porque, según le dijo su madre, «el presupuesto no daba». Fue ella quien le propuso una alternativa: «Yo te compro la primer tanda de materia prima y después ahí armás tu propio negocio».

Así, Zulma se dedicó a vender alfajores de maicena todos los sábados en el pueblo hasta juntar el dinero necesario para el viaje. «Me fui de viaje de estudio vendiendo alfajores de maicena todos los sábados en el pueblo, en Inriville. Me compré la ropa para viajar, me compré el bolso para viajar y me pagué el viaje con los alfajores», relató, y agregó que arrancó ese primer emprendimiento «con una bolsa de trigo, una bolsa de maíz y una bolsa de soja» que le regalaron sus tíos.

Ese primer negocio adolescente fue la semilla de lo que hoy es el Instituto Zulma Checchi, un espacio de formación en pastelería, panadería y chocolatería con sede en Rosario. Quienes quieran conocer la oferta de cursos, presenciales y online, pueden ingresar a la página del Instituto Zulma Checchi.

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