Bomberos Voluntarios de todo el país realizaron este jueves un sirenazo para reclamar la transferencia de los fondos previstos por la Ley 25.054 y para exigir respuestas frente a las dificultades que atraviesan numerosos cuarteles para sostener su funcionamiento.
La protesta se desarrolló a las 10 y tuvo su correlato en Rosario, donde las sirenas de los cuarteles sonaron durante algunos minutos como parte de una acción conjunta que busca instalar en agenda la situación económica del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios.
El reclamo central apunta a los recursos que la ley establece a partir de un porcentaje de la recaudación de seguros. Desde el sector explicaron que los fondos correspondientes al ejercicio 2025 y a períodos anteriores ya fueron recaudados, pero aún no llegaron a los cuarteles. A nivel nacional, la deuda reclamada supera los 59 mil millones de pesos, lo que equivale a unos 45 millones de pesos por cuartel.
Según los bomberos, ese dinero es clave para afrontar gastos operativos y de mantenimiento —combustible, compra y renovación de equipamiento, reparación de autobombas— y en algunos cuarteles del país su ausencia estaría poniendo en riesgo incluso la continuidad de la actividad.
En Rosario, el cuerpo de Bomberos Voluntarios está integrado por 83 personas que cumplen sus tareas sin percibir salario. La institución se sostiene además con aportes de la comunidad, en un contexto donde el aumento de los costos complica cada vez más los gastos del día a día.
Otro de los reclamos tiene que ver con las rutas y autopistas concesionadas. Los bomberos asisten habitualmente en siniestros viales, para lo cual destinan personal, vehículos y combustible, pero sostienen que esos costos no se reconocen adecuadamente. Por eso piden que los nuevos contratos de concesión incluyan convenios que compensen los recursos que los cuarteles vuelcan a la atención de emergencias en esas vías.
A este pedido se suma el reclamo por la aplicación de la Ley 27.629 de Fortalecimiento del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios, en particular en lo referido al reintegro del IVA por la compra de equipamiento.
Desde los cuarteles aclararon que, pese a la protesta, las guardias siguen operativas y las emergencias se atienden con normalidad. El sirenazo, remarcaron, fue una forma de visibilizar la situación económica del sector y de reclamar el cumplimiento de los mecanismos de financiamiento previstos para su funcionamiento.


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