El proyecto para regular definitivamente las aplicaciones de transporte en Rosario tendrá nuevas modificaciones. Concejales y representantes del Ejecutivo acordaron con el Sindicato de Cadetes y Repartidores retirar las disposiciones que podían habilitar a taxis y remises a ingresar en el negocio de la cadetería.
El cambio se alcanzó tras una serie de reuniones y protestas de trabajadores del sector, quienes advirtieron que la redacción original ponía en riesgo una actividad de la que dependen miles de personas en la ciudad. Con el acuerdo, el gremio desactivó la movilización que preparaba hacia el Palacio Vasallo.
Los artículos en discusión
El anteproyecto enviado por la Municipalidad busca reformular el sistema de transporte y establecer un marco legal para plataformas digitales como Uber y DiDi. El texto también incluía cambios en la normativa que regula el funcionamiento de taxis y remises.
El conflicto con los cadetes se concentró en tres artículos. El artículo 26 introducía modificaciones en la Ordenanza 7042, que regula específicamente la cadetería, mientras que los artículos 21 y 23 abrían la posibilidad de que taxis y remises realizaran traslados de alimentos y productos de farmacia.
El sindicato reclamó eliminar el primero y modificar los otros dos, para evitar que el servicio tradicional de transporte de pasajeros compitiera directamente en una actividad distinta. Finalmente, representantes de las comisiones de Servicios Públicos y Gobierno aceptaron reformular esos puntos.
El secretario general del gremio, Nicolás Martínez, celebró el entendimiento y destacó que se logró preservar la separación entre ambas actividades. Los trabajadores habían advertido que el texto original habilitaba a taxis y remises a repartir mercaderías, algo que podía afectar las condiciones laborales de quienes hoy viven de la cadetería.
Uber y DiDi, todavía sin consenso
El acuerdo con los cadetes no significa que el proyecto general esté cerca de aprobarse. La legalización de Uber y DiDi sigue sin reunir el consenso político necesario para obtener despacho en las comisiones y llegar al recinto.
La semana pasada, el oficialismo intentó acelerar el tratamiento, pero se encontró con diferencias con varios bloques. Entre los principales puntos de discusión figuran los requisitos para conductores y vehículos, el esquema tributario que deberán cumplir las plataformas y la intención municipal de fijar una tarifa mínima por viaje.
Las empresas también comenzaron a involucrarse en el debate. Uber manifestó su intención de participar en las reuniones del Concejo y pidió evitar requisitos que, según su postura, podrían convertirse en barreras innecesarias para los conductores. En paralelo, los taxistas reclaman condiciones de competencia equivalentes ante cualquier habilitación de las aplicaciones.
Un debate paralelo sobre la cadetería
La discusión abrió además otro frente. En el Concejo existe un proyecto del concejal justicialista Pablo Basso para actualizar la ordenanza que regula la cadetería desde hace más de dos décadas, y que también alcanza a los repartidores que trabajan a través de plataformas digitales.
Ese punto generó diferencias entre los propios trabajadores. Mientras el sindicato impulsa una nueva regulación, algunos repartidores de aplicaciones aseguran que no se sienten representados gremialmente y rechazan nuevas exigencias.
Por ahora, el primer acuerdo concreto dentro del amplio debate sobre plataformas será mantener la cadetería como una actividad separada del servicio de taxis y remises. El resto de la regulación seguirá negociándose antes de que el proyecto pueda llegar al recinto.


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