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Ante el posible impacto de El Niño, Rosario adapta La Fluvial y refuerza las playas de la isla


La renovación de la Terminal Fluvial de Rosario incluyó modificaciones pensadas especialmente para enfrentar posibles crecidas del río Paraná. La más destacada es que una de las pasarelas del nuevo muelle fue elevada hasta los seis metros, con el objetivo de garantizar la operatoria incluso cuando el nivel del agua supere los registros habituales.

Así lo confirmó la presidenta del Ente Administrador Puerto Rosario (Enapro), Graciela Alabarce, quien señaló que el organismo sigue de cerca la evolución del río y el posible impacto del fenómeno de El Niño durante los próximos meses. La funcionaria recorrió la isla Sabino Corsi junto a autoridades provinciales para analizar las condiciones del sector de cara a la temporada de verano y evaluar las medidas necesarias ante una eventual crecida.

Según detalló, el proyecto original del nuevo muelle contemplaba dos pasarelas ubicadas a unos cuatro metros y medio de altura. Sin embargo, durante la ejecución de la obra se decidió llevar una de ellas hasta los seis metros, una modificación directamente vinculada con el regreso del histórico Barco Ciudad de Rosario, que tendrá su base operativa en La Fluvial.

“En el muelle nuevo inicialmente íbamos a tener dos pasarelas de cuatro metros y medio, donde va a estar amarrado el Barco Ciudad de Rosario. Tuvimos la previsión de hacer una de las pasarelas a seis metros de altura para que, si hay creciente, se pueda seguir accediendo a la embarcación”, explicó Alabarce.

La titular del Enapro remarcó que la decisión surgió también del diálogo con los integrantes del directorio del organismo y con representantes de sectores que trabajan a diario sobre el Paraná y conocen en profundidad su comportamiento. La medida adquiere especial relevancia frente a las proyecciones que anticipan un período de mayor inestabilidad hídrica en los próximos meses.

De todos modos, Alabarce aclaró que la preocupación va mucho más allá de mantener o suspender un paseo turístico. Una crecida importante, advirtió, tiene consecuencias económicas, sociales y productivas para Rosario y toda la región costera.

Más arena para preservar las playas

Otro de los aspectos bajo análisis es el mantenimiento de las playas de la isla Sabino Corsi, uno de los principales destinos de los cruces que parten desde La Fluvial. En ese sentido, el Enapro acordó con las empresas areneras que operan en el Puerto de Rosario reforzar el aporte de arena en el Banquito San Andrés.

Según adelantó la funcionaria, en unos diez días comenzarán a llegar embarcaciones para realizar nuevas tareas de refulado. El objetivo es elevar y consolidar sectores de playa para conservar espacios aprovechables incluso si el Paraná sigue aumentando su altura.

“Tenemos el compromiso de las areneras que operan en el Puerto de Rosario. Van a llegar barcos para completar con arena el Banquito San Andrés y que los rosarinos podamos tener un sector de playa aun con la creciente”, señaló.

No obstante, Alabarce reconoció que estas intervenciones no pueden evitar los efectos de una crecida extraordinaria. En ese caso, expresó su deseo de que el aumento del nivel sea gradual y que la bajante posterior se produzca con relativa rapidez.

Una nueva etapa para La Fluvial

Los preparativos coinciden con un momento de transformación para la Terminal Fluvial, cuyos muelles fueron reconstruidos y modernizados durante este año con el fin de ampliar los servicios náuticos y turísticos. La temporada de cruces hacia la isla Sabino Corsi comenzó en octubre, y la intención oficial es extender progresivamente la actividad a lo largo de todo el año.

Ahora, con la mirada puesta en El Niño y en el comportamiento del Paraná, el desafío será sostener la recuperación del vínculo entre Rosario y el río aun frente a un escenario de aguas más altas.

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