El Tech Transparency Project (TTP), un centro de investigación estadounidense, sostiene que Meta creó una red de cientos de creadores en línea y de las llamadas ‘momfluencers‘, a las que invitó a eventos exclusivos para promocionar las Teen Accounts (cuentas para adolescentes). Estos influencers habrían repetido, posteriormente, ante sus seguidores los mensajes clave de la compañía que, en algunos casos, contenían avisos o etiquetas que indicaban una colaboración pagada.
Estas cuentas incorporan funciones para menores de 17 años que limitan los contactos no deseados y la visualización de contenidos dañinos, y también ofrecen herramientas adicionales como la gestión del tiempo, conforme lo indicado por Instagram. Su promoción formó parte de un esfuerzo para influir en el debate público sobre la responsabilidad de las plataformas y para respaldar una de sus principales prioridades políticas: una legislación que obligue a las tiendas de aplicaciones de Apple y Google a encargarse de la verificación de edad y de la autorización paterna cuando los menores descargan aplicaciones.
En este sentido, el informe apunta a que los influencers son utilizados como una «operación de astroturf (práctica engañosa de simular un movimiento popular o apoyo ciudadano espontáneo que, en realidad, está financiado y organizado por corporaciones o grupos de interés) político» para generar apoyo en dicho proyecto que traslada la responsabilidad de verificar la edad de los usuarios a las tiendas de aplicaciones y no a aplicaciones concretas como Instagram.
De todas formas, este traspaso sería insuficiente para garantizar una experiencia en línea más segura para los menores, ya que no aborda los problemas sistémicos de las redes sociales como funciones adictivas, por ejemplo el desplazamiento o ‘scrolling‘ infinito.
El documento añade que se identificaron a 11 médicos, psicólogos y terapeutas que promocionaron las cuentas. Otros cinco médicos participaron como ponentes en los eventos de la compañía, lo que implicaría que recibieron una remuneración.
Además, vale destacar que este análisis se publica después de que Meta haya perdido varias demandas en Estados Unidos que la acusaban de no proteger a los menores en sus plataformas. Una de ellas, presentada por Raúl Torrez, fiscal general de Nuevo México, sostiene además que la empresa tampoco protegió a los menores frente a la explotación sexual.


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