A un mes de su desaparición, el gobierno nacional lanzó una recompensa económica por datos sobre Micaela Albornoz, la rosarina de 31 años buscada desde el 24 de junio pasado. Desde entonces, distintas pistas la ubicaron por las calles de la ciudad, pero los últimos movimientos de su tarjeta y algunos testimonios trasladaron la búsqueda a Córdoba.
En este contexto, entre indicios e incertidumbre, el Programa Nacional de Recompensas del ministerio de Seguridad ofreció 5 millones de pesos para quienes aporten información útil, concreta y verificable que permita dar con su paradero. Las denuncias son anónimas y confidenciales, a través del 134, por teléfono, o por mail a denuncias@minseg.gob.ar.
Debido a que las últimas pistas sobre Micaela la ubican en Córdoba, familiares de la joven viajaron a esa provincia para recorrer las calles, repartir carteles y tratar de reconstruir sus últimos movimientos. El principal indicio surgió a partir del uso de su tarjeta de débito. Según El Tres, el plástico fue utilizado por un hombre en situación de calle, con domicilios registrados tanto en Córdoba como en Santa Fe, quien fue demorado. El hombre declaró que encontró la tarjeta dentro de una riñonera abandonada y aseguró no tener información sobre el paradero de la joven.
A ese dato se sumaron testimonios recogidos por la familia durante los recorridos por la capital cordobesa: algunas personas afirmaron haber visto a una mujer con características físicas similares a las de Micaela.
El Ministerio Público Fiscal (MPF) cordobés se sumó entonces al operativo, mientras la investigación continúa en Rosario. Los investigadores intentan reconstruir el recorrido que hizo la mujer tras salir de su casa de Villa Manuelita, y establecer si viajó a Córdoba en un colectivo de larga distancia o en un vehículo particular. La fiscalía también solicitó información a empresas de transporte para determinar si figura registrada en algún viaje.


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